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A modo de introducción

“Hernán me molesta la gente que anda por ahí dando su opinión a diestra y siniestra como si fuese muy importante lo que piensan”, este fue un mensaje que recibí por DM de mi cuenta Instagram (@hernanjhernandez) y luego de responderle, se me ocurrió que es un buen tema para hablar y publicar, según mi muy valiosa opinión y la también muy valiosa opinión de la persona que me escribió.

Creo que ya anticipé hacia donde voy con este artículo.

En los últimos años se ha promovido desde diferentes modelos de desarrollo personal, la importancia de mantener el foco y lo que según mi opinión (hoy lo diré muchas veces) y pronostico ha causado mucho daño y va a terminar peor: “no le hagas caso a nadie, solo vale lo que tu pienses”.

Desde este punto de vista y para agregar lo importante de la opinión de todos, el problema ha sido justamente la opinión que de esta frase tienen algunas personas. Si, si, la opinión, entendida como la valoración o juicio personal que se tiene acerca de algo o alguien, un evento, una idea y un largo etcétera.

Desde esta perspectiva se conocen casos como el de madres y padres que abandonan a sus hijos en edades de dependencia porque opinan que deben vivir su vida sin importar lo que otros opinen, porque al final es su vida… ¡oh my god!

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Unas preguntas para avanzar

  • ¿Consideras que tu opinión es importante?
  • ¿Te parece que algunas personas van por el camino equivocado en su vida?
  • ¿Alguna vez le has dicho a alguien quien siguió o no tu opinión o sugerencia: “yo te lo dije”?
  • ¿Te gusta que te busquen para preguntarte qué opinas acerca de algo en lo que esa persona cree que tú tienes dominio?
  • ¿Te sientes bien cuando te dicen: “qué bueno que te pregunté a ti antes de…”?
  • ¿Le das tu opinión al menos a las personas más cercanas a ti, desde la consideración que reza: “te lo digo por tu bien y porque te amo”?

Si respondiste si a al menos una sola pregunta es porque piensas que tu opinión es importante para ti y para otros.

Si este articulo lo leen mínimo dos personas que se conozcan, supongo que se dan mutuamente sus opiniones, aunque no sean las que esperan o le desagraden.

Como si fuesen cosas de Dios

Seré breve, Si Dios hubiese querido que no opináramos o nadie nos diera su opinión, nos habría dejado completamente solos sin contacto con otros.

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No es gratis ni casual, sea de Dios o no, que estemos rodeados de otros y es que incluso gracias a eso estamos y somos, de lo contrario sería imposible.

No es casual que seamos diferentes en tantos aspectos como conocemos y hemos de conocer.

Por ejemplo, que bueno que alguien diferente opinó que era terrible tener una máquina de escribir (cosa que le molestó seguramente al creador de esas fantásticas máquinas) y entonces se creó esta laptop desde la cual escribo hoy y el dispositivo desde el cual lees esto.

¿Es un asunto de la opinión del otro o de la opinión que tengo de la opinión del otro?

Parece un trabalenguas, pero no lo es.

Pues es un asunto de la opinión que tienes de la opinión que otro te da, porque, así como ya sabes que tu opinión es importante, esa regla aplica para todo ser humano. Y también es normal y humano (¡qué bueno que seas humano!), que tengas opiniones compartidas, pero lamentablemente algunas otras no tendrán respaldo o like de nadie, incluso de quien habías pensado que te daría su apoyo. Sorry

¿Eres de los que prefiere tener la razón, o de los que prefiere ser feliz?

El trasfondo de todo esto que a veces se convierte en un drama, es que consideramos nuestra opinión tan importante y erróneamente tan única que queremos que sea tenida como cierta para todo el mundo, queremos a veces tener la razón a todo precio y así generamos espacios de discusión, a veces intestinas que a nada llegan, o si, a la disolución de relaciones que hasta ese momento de opiniones válidas y legitimas no fueron compartidas.

Pues, según mi valiosa, si muy valiosa opinión, que bueno que eso pase, porque ya les he comentado antes que nos unimos por semejanzas, en este caso de opiniones y nos separamos por las diferencias (también de opiniones, entre otras consideraciones).

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¿Entonces qué Hernán?

Entonces se trata simplemente de entender y aceptar que:

  • Todas las opiniones si son muy valiosas como las tuyas.
  • Si tienes claro tu propósito de vida y tienes flexibilidad de pensamiento, una opinión puede diferente puede sumar a tu vida
  • Lo que opines de la opinión de otros se convierte en una decisión personal, y las consecuencias que eso genere también será tu asunto personal.
  • Tendrás respaldo y también rechazo a tus opiniones, aunque solo esperes lo primero. Solo recuerda cuantas opiniones rechazas y hasta te vanaglorias de hacerlo.
  • Tu actitud ante el rechazo define tu relación contigo porque al final se genera en ti y no en los demás que piensan que su opinión es muy valiosa.
  • Esa opinión de rechazo que tienes de la opinión de otro puede cambiar luego.
  • La opinión de otros es tan importante que las grandes corporaciones del mundo crecen y se fortalecen gracias a conocer las opiniones de sus clientes, les gusten o no, por eso compras una marca y no otra…, por lo importante que es tu opinión.
  • Escuchar la opinión de otros y reflexionar acerca de la tuya siempre será ganancia para ti
  • Siempre podrás cambiar de opinión y seguro será después de opinar reflexivamente acerca de tus opiniones. Algunos llaman a esto sabiduría.

¿Lo observas? Espero que si…

Hasta la próxima entrega, si quieres deja tu valiosa opinión más abajo, recuerda que tu opinión es importante para mí…, lo digo en serio…

Lea también: ¡Mi Mundo!, ¡Tu Mundo! ¿¿¿Nuestro Mundo???

Hernán Hernández

Doctor en Educación. Jefe de la cátedra de Psicología. Coach Neurolinguistico. Conferencista Internacional. Motivador. Radio & TV Host.

Instagram / Twitter:  @hernanjhernandez

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