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Pienso, luego existo (René Descartes)

Érase una vez no muy lejana, tal vez a finales del año pasado; un país veía como otros eran afectados por una infección viral de alto contagio. Los habitantes de este país que alguna vez entró en la lista de países más felices del mundo por su capacidad de reírse incluso de las criticas situaciones de vida que afectaba a la mayoría de sus ciudadanos, seguían haciendo gala de esta “habilidad”.

Memes, chistes y más que traducían lo que en las calles se escuchaba: “la gente si es dramática Dios, eso es solo una gripe fuerte”, “ay chico, eso no nos va a llegar a nosotros que estamos muy lejos”, “vas a seguir Abigail, eso se cura”, “ay gran cosa, eso mata solo a los viejitos, menos mal que los míos ya se murieron, por eso me quedo tranquilo”, esto entre muchas otras frases.

Si pensamos en lo positivo de esta actitud, podemos observar que no se generó alarma y el país a través de sus ciudadanos siguió su curso “normal”.

Si asumimos una mirada al menos reflexiva de esta situación, es fácil notar que hubo un desprecio a la gravedad del asunto aun después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia del Coronavirus Covid – 19.

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Cuando escuchaba yo tales comentarios felices, les respondía a mis felices conocidos: cuando veas las barbas de tu vecino arder…, pon las tuyas en remojo. Está claro que este dicho popular advierte que si a otros les sucede, también puede sucederte a ti. Pero pasé por dramático.

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Juegos mentales

Este aparte también podría llamarse: la mente incomprensible.

Antes de la llegada del virus a este país feliz, mucha gente, posiblemente tu que estas leyendo estabas deseando tener al menos una semana para: “encerrarte a descansar”, “para aislarte del mundo con teléfono apagado y poder oxigenarte”, “para poder limpiar la casa a fondo”, “para ordenar el maletero”, “para arreglar aquello que esta dañado desde hace mucho”, “para estar con los niños porque siente que estas perdiendo la etapa mas bella de ellos”, “para leer”, “para terminar la tesis”, “para leer un libro” y un largo etcétera.

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Ahora que estamos en cuarentena, ¿qué de estas cosas muy importantes y que morías por tener tiempo para hacer, has hecho?

Puedes responder abajo en la sección de comentarios.

Esto devela nuestra tendencia a la rebeldía, a ir en contra de la norma, aunque esta sea para nuestro cuidado vital, y también devela el divorcio que hay entre lo que decimos y lo que hacemos.

Si lo notas puedes detener este patrón que puede poner tu vida y la de los tuyos en riesgo.

El poder de la información

Es posible que mis años de experiencia como productor y locutor radial me hacían ir a las fuentes de información primaria: OMS y OPS y desde ahí advertir lo que hoy lamentablemente se vive en este feliz país.

Afortunadamente esta experiencia me ayuda a filtrar las fake news y, más adelante les daré recomendaciones para tal fin, para que usen la información real a beneficio propio, es decir, para emprender acciones a tiempo cuando corresponda.

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Entre las informaciones no confirmadas que lamentablemente se hacen virales rondan las relativas a remedios milagros, a las hipótesis conspirativas de dominio geopolítico y geoeconómico, las relativas a acabar con un segmento de la población, aquella que dice que es un arma biológica y pare de contar.

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Y llegó

Tal vez fui dramático (por conservar el beneficio de la duda en el origen de mi comportamiento). Pero mientras fui etiquetado de tal manera, también sugerí a los más cercanos lo que yo si hice a tiempo, si hoy sé que fui prevenido. Hice compras calculadas para 20 días y tres personas, de lo que pensé que vendría y vino: la cuarentena. Estas compras incluyeron mascarillas, antibacterial, acetaminofen y alimentos no perecederos; lo básico que habían ya sugerido mis vecinos con las barbas ardidas.

Quienes me cuestionaron, tuvieron luego que hacer colas que yo no hice, cuando ya era necesario estar en aislamiento social. Conservando el foco en lo positivo, ha sido bueno que han logrado abastecerse aunque con dificultad y el sobreprecio de los especuladores que aprovechan estas situaciones de crisis.

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Lo cierto, factible, contable y mensurable es que el virus llego al país de los memes y las burlas en medio de todas las informaciones que realmente logran distraer la atención de lo importante: el cuidado personal y en consecuencia social.

Si tú puedes intervenir para corregir la fuente de esas informaciones, o puedes controlar la propagación mundial del virus, o puedes demostrar que hay un delito de lesa humanidad con la supuesta creación de laboratorio del virus, entonces actúa en consecuencia. Si no puedes hacer nada de esto, entonces ocúpate de lo que si puedes atender y esta bajo tu control: tus acciones de prevención de contagio o cuidado si tu o algún familiar ya tiene la enfermedad.

¿Ahora que…?

Ahora lo de siempre, atiende solo lo que esta bajo tu control y a tu alcance. Una vez mas voltea a ver a tus vecinos quienes han tenido o aun tienen sus barbas ardidas, ellos tienen la experiencia que seguro te será útil porque les ha dado resultado, es momento de ser poco creativos y seguir instrucciones de lo que saben.

Recomendaciones

  • La primera de todas: quédate en casa
  • Revisa la lista de cosas que decías qué harías si tuvieses tiempo y hazlas, sólo así muestras congruencia y coherencia personal.
  • Identifica las fake news. Es fácil con estos tres tips: 1. Extremadamente positiva o negativa, 2. Carece de fuente y 3. Te pide que la hagas viral.
  • Si quieres información confiable sigue cuentas con esta fortaleza, te sugiero en Instagram: @who, @opspaho, @svinfectologia
  • Disfruta el estar con tu familia. Será normal que haya desacuerdos pero el confinamiento te invita a valorar el para qué la pelea con las personas que dices que amas.
  • Amar sana, así que ama
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  • Juega, rescata la diversión con tu familia, juegos de mesa o incluso juegos electrónicos. Tal vez puedes enseñar a los mas viejitos de la casa y reír juntos de verlos aprender.
  • En la era digital, la web te ofrece todo lo que necesitas por esa vía para ocuparte: libros, juegos, tutoriales para casi todo, recetas de cocina, conciertos, rutinas de ejercicio, por supuesto las fuentes oficiales de información y noticias.
  • Duerme
  • Activa la pasión sexual con tu pareja, si vive contigo
  • Escribe tus memorias de cuarentena o cualquier otra cosa.
  • Medita.
  • En – cuen – tra – te, este sin duda es el gran reto.
  • Abre la ventana y pon el foco en cosas que no habías observado antes o busca nuevos detalles en lo que ya conoces: colores, sonidos, olores, texturas, sensaciones.
  • Mira y disfruta como se ha reducido la contaminación en el mundo. Tal vez tenemos que bajarnos del mundo de manera voluntaria cada tanto.
  • Cuida a tu familia, cocina para ellos y hagan turnos para eso.
  • Haz video llamadas a tus familiares.
  • Haz reuniones de chistes y ríe.

La lista puede ser más larga, al final se que sabes cuales son las cosas que puedes hacer en casa para estar bien, hazlas.

Recuerda que puedes usar tus pensamientos para tu bien o para tu mal. Uno de los retos que trae este aislamiento social es saberte, conocerte, y controlarte.

Solo tu puedes detener la propagación, piensa y sabrás que lo mejor para ti y los tuyos es quedarte en casa.

Hasta pronto…

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Hernán Hernández

Doctor en Educación. Jefe de la cátedra de Psicología. Coach Neurolinguistico. Conferencista Internacional. Motivador. Radio & TV Host.

Instagram / Twitter:  @hernanjhernandez

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