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Tiempo de cambio y agradecimiento consciente

Estamos en cuarentena, ¿pero en realidad lo entendemos?

En la entrega anterior hablaba del como despreciamos la pandemia al cómo despreciamos la cuarentena y peor aun como dejamos a un lado la supuesta urgencia de tener un tiempo para estar en casa sin salir y así poder dedicarnos en tareas que decíamos son “muy importantes”, como compartir con nuestros hijos porque sentíamos que nos disfrutábamos de su desarrollo por estar muy ocupados, por dar solo un ejemplo.

Hoy han pasado un poco más de dos semanas en cuarentena y aislamiento social declarado por las autoridades. Debemos admitir que es necesario que hoy no nos abracemos para poder abrazarnos más luego de salir de esta emergencia global.

A estas alturas corresponde preguntar: ¿cómo han aprovechado, usado, disfrutado o lamentado este periodo?

Afortunadamente tengo el reporte a través de mensajes directos de Instagram (@hernanjhernandez), de personas que han logrado aprovechar, usar y disfrutar este tiempo como la oportunidad que tanto habían deseado, siendo congruentes y coherentes consigo mismos. De eso se trata en parte el salir a flote y poner en evidencia aquello que dice: si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada…, o pie de limón, o limón confitado, o sembrar las semillas en el huerto personal, jabones de limón y un largo entre otros.

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Este grupo de personas ha actuado en función de sus valores, en función de lo que consideran importante, por decirlo de otra manera.

Otro grupo de personas (lamentablemente, a mi juicio), han encontrado justificaciones, argumentos suficientemente “válidos” para dejar a un lado, menospreciados y dejados para una “próxima oportunidad”, la lista de cosas valiosas (importantes por hacer).

Por ejemplo, estar con lo hijos para crecer junto a ellos.

Las personas de este grupo también me han comentado (y es bueno estar consciente de) que tienen que estar pendiente de las noticias (ya repetidas, sin menosprecio de las mismas) y, así pasan gran parte del día viendo redes sociales y televisión para lograr tal fin, el poco tiempo restante para cosas esenciales del hogar y…, muy lamentablemente…, regañar a los hijos porque pasan todo el día conectados al teléfono, al juego electrónico o haciendo bulla mientras juega con los hermanos…

La lista de relatos es un poco más larga y tal vez mientras lees piensas en alguna incongruencia en la que has caído sin notarlo, pero ahora que lo haces consciente puedes evitar que se repita y sustituir tal acción por la que sabes correcta.

Cosas como: “ya no me soporto, deje de hablarme”, “que terrible es el encierro”, “ya no soporto a mi familia” y pare de contar se oyen y leen a diario.

Pero esto solo habla de ti, de aquello que hay en ti, de aquello con lo que no sabes relacionarte, con lo que realmente es importante para ti al final de todas las reflexiones.

Si no compartes con tus hijos una lectura o un juego diferente a los que cuestionas, si no te sientas con tu familia a conversar luego de ver una película o una noticia o por solo hablar, si no lees un libro que supuestamente querías leer, si no has hecho nada de aquella lista de cosas pendientes…, mala noticia: no las harás porque realmente no son importantes para ti.

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Es tiempo para sincerarte, para decirte a ti mismo las verdades que estabas ocultando con las excusas de falta de tiempo.

Como es mi lema: CAMBIA TU VIDA O DISFRUTA LA QUE VIVES, pero no te engañes más ni engañes a tu entorno. Ya no le digas más a tus hijos: “en un rato jugamos”, ¿sabes cuántos ratos se han sumado?

Luego no te quejes del sobrepeso ni la justifiques. Se honesto y di algo como esto: “no sabes como disfruté y aproveché este tiempo para engordarme, mientras más peso sumaba, más exitoso me veía, porque sé que puedo lograr lo que me propongo”.

Mejor dejo de confrontarlos tal vez ya es suficiente, por ahora.

Lea también: Los juegos de la mente. Versión COVID – 19

Juegos mentales

¿Te das cuenta de que cada quien es responsable de lo que vive?

Sí, ya se que el problema es que no nos damos cuenta, incluyéndome, de la secuencia pensamiento – sentimiento – acción – resultado.

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Y obviamente es esa mi invitación.

Has este ejercicio que siempre hago en mis conferencias: Imagina que vas a morir en una hora, has aquello que puedes hacer en una hora que para ti es importante y que no has hecho aún.

Ahora piensa que has tenido días enteros para hacerlo y no lo has hecho.

Toma el control de tu mente, de tus pensamientos.

Tiempo de agradecer

Si, hoy más que nunca es tiempo de agradecer.

Para quienes estamos en Venezuela, ¿han notado que aunque esta brillando el sol propio de los días previos a Semana Santa, la brisa es aún fría como la de diciembre?, por dar solo un ejemplo local de los muchos que he notado y ustedes me cuentan.

Agradece como no lo has hecho a los trabajadores de los negocios que están abiertos para suplir nuestras necesidades, ellos sin dudas han asumido un riesgo mayor para que tu tengas alimentos y medicinas, por decir lo menos.

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  • Agradécete, por cumplir el aislamiento porque te cuidas y cuidas al resto, incluso a quienes no conoces, así nos convertimos en héroes.
  • Agradece a todo el personal hospitalario que están atendiendo a los contagiados y a los demás enfermos de otros padecimientos.
  • Agradece a los policías que nos prohíben salir de nuestras áreas residenciales, porque sumamos a la prevención.
  • Agradécete el tomar conciencia de tiempo perdido luego de leer este artículo que también me agradeces.

En fin, es tiempo de agradecer.

El mundo como lo conocemos ha de cambiar, si tu aprende de ti y de otros.

Recuerda que solo sabes si has aprendido cuando has cambado. De poco sirve que sepas repetir cosas que son cierta y útiles si no lo vives.

Recomendaciones

Revisa la lista del artículo anterior y amplíala, envíame tus recomendaciones en mensaje directo de Instagram (@hernanjhernandez).

Habla menos y haz mas lo que sabes que es útil e importante para ti y los tuyos.

Si en ese estar contigo haces contacto con cosas de ti que odias, acéptalas y cámbialas si es posible para ti.

Si en ese estar con otros haces contacto con cosas de ellos que odias, recuerda que es tu juicio que surge de ti y vive en ti, por lo que también esta bajo tu control, los demás no son un tv que puedes cambiar a control remoto. Piensa como seria si otros pudieran hacer eso contigo.

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Aunque no me gustan las comparaciones porque sin duda la experiencia propia vale más que la ajena, hoy tal vez sea bueno que te compares con quienes han muerto contagiados por el COVID – 19, recuerda a los mineros de Chiles que estuvieron  720 metro bajo tierra por 69 días sin ninguna de las comodidades que tienes en tu casa, y si eres animal lover, piensa en los animales enjaulados (incluso los que tienes en tu casa).

Recuerda que puedes usar tus pensamientos para tu bien o para tu mal. Uno de los retos que trae este aislamiento social es saberte, conocerte, y controlarte.

Solo tú puedes detener la propagación, piensa y sabrás que lo mejor para ti y los tuyos es quedarte en casa.

Hasta pronto…

Lea también: ¡Que ira siento, que rabia le tengo!

Hernán Hernández

Doctor en Educación. Jefe de la cátedra de Psicología. Coach Neurolinguistico. Conferencista Internacional. Motivador. Radio & TV Host.

Instagram / Twitter:  @hernanjhernandez

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