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Una mentira no tiene por qué ser el fin de una relación, ni la causante de los todos los males, aunque indudablemente conocer un engaño nunca es agradable, pero puede ser todavía más difícil si ocurre cuando no puedes salir de casa.

Sin embargo, detente y piensa en que si tu pareja te ha mentido y lo descubriste justo durante el confinamiento por el coronavirus y sin poder afrontarlo «face to face«, es que internalices el grado de la mentira, no porque la vayas a aceptar, sino para darle la importancia que corresponda y no sobredimensionar la situación.

Recuerda que muchas veces las mentiras son una manera cobarde de afrontar situaciones que no somos capaces de hacer de otra manera y por supuesto que las mentiras duelen y tienes derecho a sentirte mal si la descubres, pero después de la primera emoción, piensa y medita tu respuesta.

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Mentiras piadosas

En ocasiones, las mentiras son frecuentes cuando una relación está desgastada o lleva muchos años de roces y desilusiones.

No precisamente se tratan de infidelidades, sino de situaciones mucho menos graves, como ocultar situaciones laborales o familiares. De allí que muchos utilicen las mentiras con la intención de evitar una discusión sin tener en cuenta que, si se descubren, dañarían el vínculo.

Ciertamente la mentira genera pérdida de confianza, muy difícil de recuperar. Porque si algo une y fortalece las relaciones de pareja son las conductas honestas y sinceras. Es por ello que cuando alguno de estos pilares se rompe, el vínculo sufre un daño inmediato, en ocasiones irreparable, porque duele más la mentira que el hecho en sí.

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Mentiras desequilibran tu bienestar

Cuando la lealtad que depositaste en tu pareja se rompe por una mentira, tu mundo se altera porque pierdes la tranquilidad que te daba el sentimiento de confianza, afectando tu autoestima.

En ocasiones, el orgullo o el hecho de sentirte traicionada te lleva a tomar decisiones de las que luego puedes arrepentirte.

Para manejar esta situación te dejamos una serie de recomendaciones que pueden ayudarte si acabas de descubrirle una mentira a tu pareja:

  • Clasifica la mentira: esto no significa que perdones la mentira o que te obligues a sentir que no ha pasado nada. Analizar el hecho ayuda a que puedas tomar una decisión acorde a la magnitud del engaño y valorar si vale la pena recuperar la confianza que depositaste en tu pareja.
  • Evita el resentimiento y la venganza: si la decepción es un sentimiento negativo, difícil de sobrellevar, no dejes que te arrope. Querer vengarte o estar reprochando constantemente a tu pareja lo que ha hecho solo perjudica aún más, el vínculo y tu estado anímico.
  • Perdonar una mentira: esto puede llevar tiempo, requiere de mucha paciencia y de la voluntad de querer hacerlo. Si consideras que no quieres perdonar esa mentira, no pierdas tiempo y energía en enfadarte y reprocharle lo mal que ha estado.
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Perdonar es una forma saludable de enfrentar la situación con armonía y madurez. El perdón nos fortalece, nos ayuda a aprender de los errores (mentiras) y las experiencias para lo que nos depara el futuro.

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Con información de: hola.com

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