Foto Referencial

El estrés produce una serie de cambios en el organismo, activando la liberación de diversas hormonas que pueden cambiar la constitución y peso de las personas. En función de diferentes factores, el estrés puede hacer engordar, adelgazar o mantener nuestro peso.

Y es que el estrés es una reacción natural del organismo que incide a nivel fisiológico, afectando también al metabolismo, de allí que algunas personas aseguren que el estrés incide en su peso, especialmente incrementándolo.

Esto se debe a la activación de las glándulas suprarrenales, las cuales liberan hormonas, como la adrenalina y el cortisol. El cortisol, son conocidas como las hormonas del estrés, y se encargan de acelerar el latido cardíaco, haciendo que el corazón bombee más cantidad de sangre hacia los músculos y otros órganos, preparando al organismo para la lucha o la huida.

Foto Referencial

Lea también: Mitos sobre el Coronavirus

Glucosa sin quemar se convierte en grasa 

De allí que el estrés implica la segregación de cortisol, elevándose los niveles de glucosa en la sangre, con el objetivo de poner a disposición toda la energía y recursos necesarios para el organismo. Si esta glucosa no es utilizada, permanece en el torrente sanguíneo, y como no se quema, el organismo la va acumulando en forma de grasa. 

Además, y como efecto colateral de todo este proceso, las células demandan más energía, haciendo que se aumente el apetito.

Por este motivo el estrés hace que se engorde incluso sin comer, dado que es el propio organismo el que transforma sus recursos en grasa, por este motivo se ha relacionado la idea del estrés con que el aumento de peso, reflejado en la barriga

Foto Referencial

Estrés causa resistencia a la insulina 

Si los niveles de cortisol permanecen muy altos durante mucho tiempo se produce una condición médica, el hipercortisolismo, que es un síntoma del estrés crónico. Esto hace que aumente la resistencia a la insulina, hormona la cual se encarga de fomentar la absorción de glucosa en las células.

Sin embargo, hay personas que  siendo muy activas y deportistas, el vivir mucho estrés puede inducir a cambios en la toma de decisiones, haciendo que se recurra a la comida para sentir gratificación, 

Para evitar engordar por estrés, la mejor manera es intentar gestionar ese estrés y las ganas de comer asociadas. Es importante que todo intento por evitar engordar por el estrés no se debe hacer por el simple deseo de estar delgado, sino por querer estar sano, tanto física como psicológicamente.

Foto Referencial

Lea también: Remedios caseros para combatir las náuseas

Con información de: www.psicologiaymente.com

Comenta y se parte de nuestra comunidad