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En tiempos de contingencia por la situación actual a nivel mundial debido al covid-19, la mayoría de las consultas médicas de rutina están suspendidas, entre ellos los controles ginecológicos.

Por eso esta razón hoy quiero orientarles sobre ciertas situaciones médicas ginecológicas que no representan una  urgencia. Es importante decidir acudir a una emergencia  en situaciones que realmente lo ameriten, de manera de no sobre saturar  el sistema de salud. De igual forma, aunque los médicos estamos dispuestos a orientarles vía telefónica, también es conveniente conocer  cuando llamar al médico, recordando que el personal de salud en estos momentos está saturado y con altos niveles de ansiedad, al igual que el resto de la población, y encontrar en el teléfono un exceso de llamadas o mensajes por motivos que no representan una verdadera emergencia, puede incluso causar que no se le preste atención a un problema real.

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Hablemos primero de los problemas ginecológicos que no ameritan una evaluación ginecólogica urgente:

  • Olvidar una o más píldoras anticonceptivas: aunque parezca mentira este es un motivo de llamada frecuente. Todas las pastillas anticonceptivas traen un prospecto o instructivo que dice lo que deben hacer: si el olvido es menor a 12 horas toma la pastilla al recordar y sigue el esquema habitual. Si es mayor a doce horas, suspende la toma y reinicia un nuevo paquete el primer día de la siguiente menstruación.
  • Retraso menstrual. La primera causa a descartar es el embarazo, si la mujer tiene vida sexual; una prueba de embarazo casera puede ayudarte a saberlo. De lo contrario, si es negativa, hay que descartar causas hormonales y eso ameritará una consulta médica al reanudarse la cotidianidad. Recordemos también que el estrés crónico, al que estamos sometidos todos actualmente, puede causar trastornos menstruales, especialmente retraso en su aparición, así como cualquier evento trágico como la muerte de algún familiar.
  • Flujo vaginal. Si es de reciente aparición y no pica ni huele mal, no te preocupes. El flujo vaginal normal puede tener variaciones fisiológicas según el momento del ciclo menstrual. Si aparece flujo de mal olor y con cambio en la coloración como grisáceo o amarillento, o blanco pastoso, comunícate con tu medico para que te indique algún tratamiento. Las infecciones vaginales persistentes y no tratadas pueden traer otras consecuencias. Una buena forma de evitarlas es tener como habitos de higiene íntima el uso de un jabón apropiado para la zona genital, orinar después de las relaciones sexuales, preferir la ropa íntima de algodón, tomar suficiente agua, evitar tampones o ropa de Lycra.
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Principales síntomas que pueden representar una emergencia ginecólogica:

  • Sangrado genital. Si tienes más de una semana, conociendo que la duración de la menstruación normal dura hasta siete días; si  el cambio de toalla sanitaria es cada dos horas o menos; si normalmente el sangrado dura tres días y ahora llevas 15 días; son múltiples situaciones que básicamente nos indican un sangrado abundante y persistente o duradero, y que debes comunicarte con tu médico para resolver la situación y evitar complicaciones como anemia, sangrado hemorrágico e incluso hipertensión.
  • Mención aparte merece el sangrado postmenopáusico: tener menstruación después de venir la menopausia nunca debe ser considerado normal; dependerá de la intensidad del sangrado para decidir una consulta.
  • Dolor pélvico. Recordemos que puede haber dolor asociado a la aparición de la menstruación, y a  problemas gastrointestinales como el estreñimiento. Sin embargo, en aquellos casos de un dolor de reciente aparición, que progresa o se mantiene, que no mejora con analgésicos comunes, y si además se asocia a otros síntomas como sangrado genital, fiebre o síntomas urinarios, es importante la evaluación médica.
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En el caso de la paciente embarazada, los principales síntomas de alerta son: sangrado genital, dolor abdominal o pélvico, elevación de la presión arterial, disminución o ausencia de los movimientos fetales, recordando que se perciben desde las 20 semanas, y la pérdida de líquido por genitales externos. Ante alguno de estos síntomas debes comunicarte inmediatamente con tu médico o acudir a la emergencia.

La consulta a la paciente embarazada debe continuarse aunque se sienta bien. Solo acudiendo a la consulta podemos monitorizar la tensión arterial, el peso materno, y la vigilancia del crecimiento y bienestar fetal.

Recordemos cuidarnos porque en estos momentos es difícil la resolución de un problema de salud.

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Por. Dra. Peggi Piñango
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