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La ceguera nocturna no quiere decir que la persona sea completamente ciega, sino que tiene dificultad parcial o total para ver con poca luz o en la oscuridad.

De agudeza normal o medianamente disminuida, la ceguera nocturna suele aparecer en el nacimiento y no evoluciona, por lo que al realizarse un examen oftalmológico, el fondo del ojo se observa normal. 

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Causas de la ceguera nocturna

Para quienes padecen de ceguera nocturna, cuando se está a oscuras es difícil percibir los colores, esto se debe a que una escasa cantidad de luz activa las células fotorreceptoras llamadas bastones (las que nos permiten ver en blanco y negro, y en gama de grises).

La pupila además se dilata para ver mejor por la noche, pero cuanto más se abre mayor es la aberración esférica, por eso algunas personas ven halos o destellos en focos de luz.

Algunas de las afecciones que pueden causar ceguera nocturna:

  • Miopía
  • Glaucoma
  • Cataratas
  • Queratocono
  • Diabetes
  • Retinitis pigmentosa. 
  • Deficiencia de vitamina A

La escasez de la vitamina A detiene la producción de pigmentos, así como los nutrientes necesarios para la lubricación de la córnea, lo que causa la ceguera nocturna

Algunos estudios sostienen la deficiencia de vitamina A es la causa principal de ceguera prevenible en los niños en todo el mundo.

Tratamiento de la ceguera nocturna

El tratamiento para la ceguera nocturna depende de la causa que la esté provocando. Una de las soluciones para dejar de usar gafas o lentillas es la cirugía láser de ojos o la operación de implante de lente ICL.

Los pacientes con cataratas también pueden someterse a cirugía. Mientras que en los pacientes con retinopatía diabética lo más importante es la detección precoz y deben ser muy rigurosos con sus visitas y controles rutinarios para evitar cualquier complicación en su enfermedad.

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Prevención de la ceguera nocturna

La ingesta de alimentos con vitamina A es una de las principales fuentes de salud para la visión y evitar la ceguera nocturna. Gracias a su alto contenido de una proteína llamada rodopsina, la cual absorbe la luz en la retina. Cuanto menos escasa sea en el organismo mejor visión nocturna tendremos.

Los pescados y mariscos son fuente nutritiva de ácidos grasos omega-3 también imprescindibles para la buena visión.  Además, el pescado también contiene retinol, una forma de vitamina A que aumenta la visión nocturna.

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Con información de:  www.oftalvist.es

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