Radiación
Foto Referencial

Entendiendo a la radiación como ENERGÍA que viaja a través del vacío o de un medio material en forma de partículas u ondas electromagnéticas; debemos saber que ésta se encuentra presente en nuestro planeta Tierra desde antes de que los humanos viviéramos en él y desde muchísimo antes, en los orígenes del Universo. Por lo tanto, siempre hemos vivido en un mundo lleno de radiación, de aquí surge la pregunta Si siempre hemos vivido en un mundo plagado de radiación, entonces ¿por qué debemos protegernos? ¿Será que toda la radiación tiene las mismas características? O ¿la podemos clasificar según su efecto biológico?

La respuesta a esta última interrogante es que la radiación no es siempre la misma y se puede clasificar según su efecto biológico, dependiendo de su energía, y por consiguiente en su capacidad de penetrar y depositar energía en los medios con los cuales interactúa, por lo cual a pesar de vivir en un mundo donde la radiación está presente en el día a día, es necesario  protegernos de los excesos ya que de manera natural y continua estamos absorbiendo, comiendo, respirando y siendo expuestos a lo que llamamos radiaciones ionizantes.

Foto Referecial

Lea también: Radiación: ¿Peligro inminente? O ¿riesgo controlado?

Radiación Cósmica

Los rayos cósmicos conforman una gran fuente natural de exposición externa a la radiación. La mayoría de estos rayos se originan en el espacio interestelar — algunos de ellos emitidos durante erupciones solares—. Estos irradian la Tierra de manera directa e interactúan con la atmósfera produciendo así distintos tipos de radiación y material radiactivo. Asimismo, son la fuente dominante de radiación en el espacio exterior. Mientras que la atmósfera y el campo magnético de nuestro planeta reducen considerablemente la radiación cósmica, algunas partes de su territorio se encuentran más expuestas que otras. Debido a que el campo magnético desvía la radiación cósmica hacia los polos, éstos reciben más radiación que las regiones ecuatoriales.

Por otra parte, el nivel de exposición aumenta con la altura ya que hay menos aire por lo alto que actúe como escudo protector. Así es como los individuos que viven a nivel del mar reciben en promedio una dosis efectiva anual cercana a los 0,3 mSv por fuentes cósmicas de radiación, o aproximadamente 10–15 por ciento de su dosis total por fuentes naturales. Aquellos que viven por encima de los 2 000 metros de altura reciben varias veces dicha dosis.

Los pasajeros aéreos pueden verse expuestos a dosis aún mayores, ya que la exposición a la radiación de fuentes cósmicas depende no solo de la altitud sino de la duración del vuelo. Por ejemplo, para un vuelo de 10 horas de duración, en altitud crucero (Entre los 10.500 y los 12.000 metros, franja llamada “altitud de crucero”, los aviones se enfrentan a una menor resistencia del aire y pueden viajar más rápido y, por ende, consumir menos combustible), la dosis efectiva promedio es de 0,03–0,08 mSv. En otras palabras, un vuelo Nueva York-París expondría a una persona a recibir cerca de 0,05 mSv; dosis aproximadamente igual a la dosis efectiva que recibe un paciente en una radiografía regular de tórax.

Foto Referencial

Exposición en el área de trabajo

Las dosis causadas por fuentes cósmicas son particularmente importantes para las personas que viajan con frecuencia como los pilotos y la tripulación de cabina, quienes reciben un promedio de 2–3 mSv anuales. Asimismo, se han calculado las dosis para ciertas misiones al espacio exterior. Las dosis informadas para misiones cortas de este tipo oscilaron entre 2–27 mSv según la actividad solar. Sin embargo, en una misión de cuatro meses a la Estación Espacial Internacional que órbita la Tierra a 350 km, un astronauta recibe una dosis efectiva cercana a los 100 mSv.

Foto Referencial

Lea también: La radiación natural, proveniente de La Tierra. ¿Estamos seguros en el planeta?

Omar Arias Curatolo.

Físico médico, magister en Física Médica.

SEROFCA Servicios Radiológicos.

Redes sociales: @serofca

Correo: [email protected]

Comenta y se parte de nuestra comunidad