Foto Referencial

Las lentejas, garbanzos o alubias, entre otras legumbres, presentan un efecto secundario, en ocasiones, molesto y desagradable: la inflamación abdominal y los gases. Esta consecuencia hace que muchas personas limiten al máximo su consumo pero ¿a qué se debe que produzcan estas flatulencias?

El hecho de que las legumbres sean un alimento pesado se debe, nada más y nada menos, que a sus componentes. Los responsables, en concreto, son los llamado oligosacáridos, un grupo de moléculas que no se pueden digerir y que, por tanto, se quedan acumuladas en el intestino grueso. Esto no solo aumenta la presencia de gases sino que acentúa su mal olor.

No todas las legumbres producen la misma cantidad de flatulencias. Por ejemplo, las lentejas provocan menos frente a otras como las habas o los garbanzos que generan muchas más molestias y gases. Los gases son fruto del trabajo que hacen las bacterias que viven en nuestra flora intestinal y nos ayudan a digerir los alimentos y absorber los nutrientes. Si no se expulsan correctamente producen un gran dolor intestinal.

Foto Referencial

Lea también: ¿Qué es el Hambre hedónica?

Trucos para cocinar las legumbres y que no den gases

  • La clave para que las legumbres no produzcan gases es su forma de cocinarlas. Es importante, sea cual sea la legumbre que vayas a cocinar, que las dejes en agua toda la noche anterior. Esto favorecerá a que las legumbres se queden más blandas, por tanto, se cocinen mejor, y además se reduzcan sus niveles que ácido fítico.
  • En realidad, lo que más gases provoca es la piel que envuelve a las legumbres. Así que si una vez que han pasado toda la noche en remojo, se lavan bien, será más fácil desprenderse de su piel y también de los dichosos gases.
  • Otro truco utilizado ya desde hace muchos años es agregar una cucharadita de bicarbonato de sodio antes de cocinar las legumbres. Es muy útil para evitar que el plato de legumbres se haga pesado.
  • Una vez que se vayan a cocinar, otro truco, es ponerlas en el fuego junto con especias como el hinojo, el comino, el tomillo o el romero, o también con dos hojas de laurel. De esta forma la digestión será mucho más llevadera.
Foto Referencial
  • Si durante la cocción rompes el hervor, bien añadiendo agua fría o bien retirándolo del fuego durante unos cuantos minutos, reducirás muchísimo los gases que producen las legumbres, ya que al cortar la cocción desaparecen los oligosacáridos.
  • Obviamente también es importante comer despacio, con calma, beber mucho agua, pero siempre despacio, la ansiedad no es buena y mucho menos comiendo. Esto hará que evites tragar más aire del de la cuenta cuando comes.

Lea también: Tips claves para una dieta depurativa

Con información de: www.elespanol.com

Comenta y se parte de nuestra comunidad