Enfermedades mentales intraducibles
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Las enfermedades mentales intraducibles que solo existen en ciertas culturas, colocan a la humanidad como susceptible al mismo rango limitado: todos nos sentimos ansiosos y deprimidos, pero la forma en la que hablamos de estas afecciones, varía según la época y el lugar en el que vivas.

Por ejemplo, una mujer de la época victoriana afligida, diría que siente que se desmaya, mientras que su equivalente moderna en Reino Unido se expresaría como ansiosa o deprimida, y una mujer en China tendría dolor de estómago.

Todas ellas habrían tenido experiencias idénticas, tal vez todas se sintieron débiles, nerviosas o sufrieron dolores físicos, pero los síntomas a los que prestaron más atención fueron diferentes, dependiendo de lo que se considera normal en su sociedad y que se conoce como enfermedades mentales intraducibles.

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Miedo a lo intangible

Un caso emblemático de las enfermedades mentales intraducibles, se registró en Singapur en 1967, donde miles de hombres se habían convencido repentinamente que sus penes se estaban haciendo cada vez más pequeños, y que finalmente esto los terminaría matando.

Gomas, pinzas para la ropa, cuerdas, fueron algunos de los elementos utilizados por los hombres, ante la histeria colectiva que les invadió por tratar de salvar desesperadamente sus genitales usando cualquier cosa que tuvieran a mano, y ante esto, médicos locales sin escrúpulos se hicieron de oro, recomendando inyecciones y remedios tradicionales, a causa de la enfermedad mental intraducible.

La supuesta reducción del pene se decía era causada por carne de cerdos vacunados en un programa gubernamental, que habrían comido los hombres, situación que generó que las ventas de carne de cerdo se desplomaran rápidamente.

Por su parte, los funcionarios de salud pública, en un intento de contener el brote de histeria, explicaron que se trataba únicamente de «miedo psicológico», pero no funcionó, y más de 500 hombres buscaron tratamiento en hospitales públicos.

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Más serio de lo que parece

Aunque para los más escépticos estas enfermedades mentales puedan parecer excéntricas, o incluso inventadas, son en realidad serios problemas de salud mental que afectan a un gran número de personas.

Se estima que el hwa-byung (virus de la ira), que se produce al reprimir los sentimientos sobre cosas que se considera injustas, afecta a unas 10.000 personas en Corea del Sur cada año, en su mayoría mujeres casadas mayores, y las investigaciones han demostrado que deja una huella medible en el cerebro.

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Con información de www.bbc.com

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