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La inflamación de la vagina, también conocida como vaginitis, es una afección común de las mujeres en edad reproductiva. Por lo general ocurre cuando hay un cambio en el equilibrio de bacterias o levaduras que normalmente se encuentran en la vagina.

Los signos y síntomas de la vaginitis pueden incluir: cambios en el color, el olor o la cantidad de flujo vaginal, picazón o irritación vaginal, dolor durante las relaciones sexuales, dolor  y/o ardor al orinar, sangrado leve o manchado vaginal.  Sin embargo, estos síntomas no indican necesariamente una infección;  pueden ser el resultado de otros agentes que afectan a la vagina, como sustancias químicas o materiales irritantes (como productos de higiene o de baño, detergentes para la ropa, espumas y geles anticonceptivos, ropa interior sintética) que pueden irritar la vagina y provocar una secreción y malestar. En estos casos, la inflamación resultante se denomina vaginitis no infecciosa (vaginitis inflamatoria).

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Tipos de infección vaginal

Hay varios tipos de vaginitis, y cada una tiene características diferentes; si tienes flujo vaginal, las características del flujo podrían indicar el tipo de vaginitis que tienes. Por ejemplo:

  • Vaginosis bacteriana: Podrías tener un flujo de color blanco grisáceo y olor desagradable. El olor, comúnmente descrito como olor a pescado, podría ser más intenso después de tener relaciones sexuales. Se produce como resultado de un cambio en las bacterias que se encuentran normalmente en la vagina y un crecimiento excesivo de otros organismos. Suele ser causada por una bacteria llamada Gardnerella vaginalis.

La vaginosis bacteriana es la infección vaginal más frecuente en las mujeres de 15 a 44 años. Tener una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales, como también hacerse duchas vaginales, puede alterar el equilibrio de las bacterias en la vagina y hacer que las mujeres corran un mayor riesgo de contraer vaginosis bacteriana. Tener vaginosis bacteriana puede aumentar la probabilidad de contraer otras enfermedades de transmisión sexual. Sin embrago, la vaginosis bacteriana no se considera una infección de transmisión sexual.

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  • Candidiasis vaginal. El síntoma principal es la picazón, pero podrías tener un flujo espeso de color blanco, parecido al requesón. Es causada generalmente por un hongo conocido como Cándida Albicans, que también forma parte de la microbiota o flora vaginal. Su crecimiento puede deberse a factores como el uso de antibióticos, embarazo, diabetes, uso de corticoides o esteroides, y los cambios en los niveles de hormonas (por ejemplo, durante el ciclo menstrual).
  • Tricomoniasis. Este tipo de infección puede causar un flujo amarillo o verdoso, a veces de aspecto espumoso, con mal olor.  Puede tener picazón, ardor y dolor de la vagina y la vulva, e incluso ardor al orinar.  La tricomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual común causada por un parásito.

Causas de infecciones vaginales

Algunas causas de  infecciones vaginales son más frecuentes en ciertos grupos de edad:

En las niñas, las infecciones vaginales se deben generalmente a bacterias que llegan desde el ano. Después de defecar se limpian la zona genital de atrás hacia delante, o no lo hacen correctamente. Las infecciones por oxiuros (lombrices) también pueden causar infecciones vaginales.

En el caso de las mujeres en edad fértil, los  cambios hormonales que se producen poco antes y durante los periodos menstruales o durante el embarazo pueden reducir la acidez vaginal y estimula el crecimiento de bacterias que causan infecciones.

Después de la menopausia, los niveles de estrógenos disminuyen. Como resultado, los tejidos de la vagina se adelgazan, se vuelven más secos y más frágiles. Pueden formarse grietas o heridas, lo que facilita el acceso de bacterias y levaduras. Además, disminuye la acidez vaginal, con lo que aumenta el riesgo de infección. En caso de incontinencia urinaria o confinamiento en cama puede haber dificultades para mantener la zona genital limpia. La irritación por orina y material fecal puede dar lugar a una infección.

infecciones vaginales
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¿Qué ocurre si no se tratan estas infecciones?

Las mujeres con tricomoniasis o vaginosis bacteriana tienen mayor riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual debido a la inflamación que provocan estas afecciones. En las embarazadas, la vaginosis bacteriana y la tricomoniasis sintomáticas están asociadas con partos prematuros y bebés con bajo peso al nacer.

La vaginosis bacteriana puede generar una mayor probabilidad de contraer una ETS (enfermedad de transmisión sexual) como clamidia y gonorrea.  Estas bacterias a veces pueden provocar enfermedad inflamatoria pélvica, lo cual  puede hacer más difícil tener hijos, debido a la obstrucción de las trompas uterinas. También hay mayor probabilidad de contraer el VIH si tiene relaciones sexuales con una persona infectada por este virus, cuando se tiene una vaginosis bacteriana.

Siempre que tengas algún síntoma como picor en los genitales, flujo que no sea transparente, mal olor, o dolor con las relaciones sexuales, acude al ginecólogo. De igual forma acude regularmente a tu ginecólogo aunque no tengas síntomas, debido a que algunos tipos de infección pueden ser asintomáticos.

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Por. Dra. Peggi Piñango
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