mi peso es el adecuado
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El funcionamiento del balón gástrico para proporcionar pérdida de peso siempre ha sido el mismo mecanismo de acción desde su invención a principio de los años 80‘s, ocupar un espacio dentro del estómago por un tiempo determinado de manera que la persona se sienta saciada o llena de forma más rápida, por lo que al ingerir menos cantidad de alimentos y, por lo tanto menos calorías, se produzca la pérdida de peso.

Desde su creación han sido muchas las modificaciones que ha presentado esta técnica, desde el tiempo de duración dentro del estómago (desde 3 meses hasta 18 meses), la calidad del silicón utilizado para su fabricación, las características del llenado del balón (gas o líquido), hasta la forma de su colocación (por endoscopia o por ingestión).

En este último aspecto es donde en la actualidad se hace más promoción para la utilización del balón intragástrico, ofreciendo la forma simple de colocación mediante la ingestión voluntaria vía oral sin necesidad de realizar endoscopia digestiva al momento de su colocación y ofreciendo para su retiro la expulsión espontánea sin necesidad de procedimientos endoscopios o quirúrgicos.

obesidad puede aumentar complicaciones a pacientes con COVID-19
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Ahora bien, la innovación de este último procedimiento solo varía en su colocación y expulsión, teniendo similitud en el mismo mecanismo de acción desde su invención.

Con base en lo anteriormente explicado, es que se debe elegir de forma adecuada el verdadero candidato a este procedimiento ya que está comprobado por un gran número de estudios su fracaso como tratamiento para la obesidad y por eso el abandono de esta técnica del arsenal terapéutico de los grupos bariátricos en todo el mundo.

Al respecto, la revista médica Obesity Surgery publicó en este año (2020) los resultados del estudio del balón gástrico Elipse en 1770 personas, mostrando un porcentaje de pérdida de peso del 14,2% del exceso de peso a los 4 meses de su colocación, es decir, que se mantiene el 85,8% del exceso de peso en el paciente. Por lo que solo tiene beneficio en el bajo riesgo de su colocación y retiro, más no en la efectividad para la disminución del peso a largo plazo.

Otros estudios demuestran que la persistencia de un cuerpo extraño (balón gástrico) dentro de la cavidad del estómago, ocasiona crecimiento y expansión de la capacidad gástrica una vez retirado el mismo, debido a las presiones que ejerce, por lo que el paciente tendrá mayor capacidad de almacenamiento gástrico y menos saciedad temprana, por lo que el efecto rebote en la ganancia de peso es del 90,2% y se demostró en más del 50% de los casos que, la ganancia de peso es aún mayor que antes de haberse colocado este dispositivo.

Por su parte, la Clinical Endoscopy Journal publicó en el año 2018 uno de los estudios más amplios que involucró a todos los tipos y marcas de balones gástricos existentes en la actualidad, concluyendo que no se comprobó  la efectividad de la pérdida de peso a largo plazo en ningunos de los dispositivos estudiados, quedando como recomendación la utilización en casos seleccionados en una brecha que separa la cirugía bariátrica como el tratamiento más efectivo para la pérdida de peso y el tratamiento farmacológico que es el menos efectivo.

balón gástrico
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En conclusión, este tipo de tratamiento solo debe ser utilizado en personas que no superen un exceso de peso mayor a 12 kgs o un índice de masa corporal menor a 28 kgs/mt2, entendiendo que el efecto rebote luego de retirado o expulsado el balón gástrico puede proporcionarle una ganancia de peso mayor al inicial, por lo que se recomienda el manejo conjunto con psicólogos y nutrólogos a largo plazo.

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Dr. Johanan Dávila

Cirujano General, Cirujano Bariátrico

Instagram: @cirugiaparaobesos

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