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Muchas  mujeres en edad reproductiva, es decir, mientras presentan ciclos menstruales, presentan dolor asociado a las menstruaciones, y en algunos casos por su intensidad limita las actividades diarias, siendo una de las principales causas de ausencia laboral o escolar.

El dolor a menudo se debe a los calambres menstruales, que son dolores palpitantes o cólicos en la parte baja del abdomen. También puede tener otros síntomas, como dolor de espalda baja, náuseas, diarrea y dolores de cabeza. El dolor del período no es lo mismo que el síndrome premenstrual. Este síndrome causa muchos síntomas diferentes, incluyendo aumento de peso, hinchazón, irritabilidad, fatiga, y  comienza una o dos semanas antes del comienzo de su período.

El término médico para el dolor menstrual se conoce como dismenorrea, y se divide a su vez en dos tipos: primaria, cuando ocurre desde el inicio de los ciclos menstruales; o secundaria, cuando ocurre por primera vez luego de haber tenido ciclos menstruales sin dolor.

En el caso de la dismenorrea primaria, la mayoría de las veces no se asocia a un problema orgánico, es decir que no se encuentra un problema de los órganos pélvicos como el útero o los ovarios.  Es el tipo más común de dolor menstrual. La causa suele ser tener demasiadas prostaglandinas, que son productos químicos del útero. Estos productos químicos hacen que los músculos de su útero se contraigan y relajen, lo que provoca los calambres.

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Por otro lado, los casos de dismenorrea secundaria pueden relacionarse con verdaderas patologías ginecológicas. Es común que este tipo de dolor a menudo empeore con el tiempo. Puede comenzar antes que empiece su período, y continuar hasta después que termine. Entre las causas tenemos:

  • Miomas o fibromas uterinos: tumores benignos de la pared uterina, frecuentes en una gran parte de la población femenina.
  • Endometriosis: patología que se refiere a la presencia y crecimiento de las células del revestimiento del útero, o tejido endometrial, en otras zonas del cuerpo. Esto puede causar dolor e infertilidad.
  • Dispositivos intrauterinos como la T de cobre: en algunas pacientes puede aumentar el dolor menstrual además de la cantidad del sangrado.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica: los procesos inflamatorios a nivel del útero, las trompas e incluso los ovarios, desencadenan dolor, y generalmente ocurren como consecuencia de una infección vaginal no tratada, o mal tratada.
  • Infecciones de transmisión sexual: diversos gérmenes como la Clamidia y el gonococo pueden afectar todo el sistema reproductor femenino y ocasionar dolor.

¿Qué medidas pueden ayudar a resolver los síntomas?

Algunas técnicas en casa pueden ayudarte a aliviar el dolor, como son las siguientes indicaciones:

  • Aplicar una almohadilla térmica en el abdomen bajo por periodos cortos.
  • Realizar masajes circulares suaves con las puntas de los dedos alrededor del abdomen bajo.
  • Tomar bebidas calientes.
  • Comer poca cantidad pero con frecuencia.
  • Mantener las piernas elevadas mientras estás acostada.
  • Realizar técnicas de relajación como meditación o yoga.
  • Iniciar antiinflamatorios como ibuprofeno el día antes al inicio esperado del período.
  • Tomar suplementos de vitamina B6, calcio y magnesio, Omega 3, especialmente si el dolor es a causa del SPM.
  • Tomar duchas o baños calientes.
  • Caminar o hacer ejercicios con regularidad. Haga ejercicio aeróbico regular.
  • Mejorar el peso.

Si este tipo de medidas no son efectivas, tu médico podría indicarte: pastillas anticonceptivas, dispositivos intrauterinos medicados con progesterona, analgésicos, antiinflamatorios, antidepresivos, antibióticos. En algunas pacientes como aquellas con endometriosis o miomas uterinos la cirugía puede ser una alternativa.

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En el caso de la endometriosis, algunos estudios señalan la importancia de una dieta baja en carnes rojas, grasas saturadas, lácteos y carbohidratos refinados como primera medida para mejorar el componente inflamatorio asociado a esta enfermedad crónica. Además se recomiendan suplementos de Omega 3, en algunos casos probióticos intestinales y en algunas pacientes se ha observado mejoría con la dieta libre de gluten.

¿Qué síntomas pueden ser señal de alarma además del dolor menstrual?

Es importante recordar que algunos casos de dolor menstrual son consecuencia de alguna patología ginecológica, y ante la presencia de estos es necesario acudir al médico: aumento de flujo vaginal o flujo vaginal con mal olor, fiebre, dolor pélvico repentino o intenso y cuya intensidad tiende a progresar, retraso menstrual, si tiene un DIU, si elimina coágulos de sangre o tiene otros síntomas con el dolor, como molestias urinarias, o si el dolor ocurre en momentos diferentes a la menstruación.

Recuerda visitar a tu ginecólogo anualmente o ante la aparición de cualquier síntoma. El dolor menstrual no es normal y requiere evaluación. Hay medidas y tratamientos para mejorarlo y no acostumbrarse a vivir con este padecimiento.

Por. Dra. Peggi Piñango
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