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Vivir en pareja no es fácil tanto para los que tiene hijos como los que no, y más si están confinados ante la amenaza del Covid-19, sin embargo, no es una tarea imposible de lograr. Pero, existen ciertas actitudes que, según alertan los psicólogos, pueden añadir más complicaciones si no se solucionan a tiempo, aquí te presentamos los errores más comunes.

1. No desconectar del trabajo

Dedicar demasiado tiempo al trabajo ejerce un poderoso efecto negativo en la relación de pareja, según explica la psicóloga Lidia Alvarado. «Cuando se termina la jornada laboral y la persona sigue frente al ordenador o atendiendo llamadas está restando tiempo a los momentos de complicidad que son esenciales en una pareja porque les permiten compartir, hablar, reírse y relajarse», aclara.

Solución: Debe definirse claramente la línea que divide el tiempo de trabajo del tiempo de relax.

2. Discusiones sin punto y final

Es normal que existan roces en la convivencia diaria, pero si la pareja no es capaz de poner un punto y final a la discusión pasando página de manera inmediata y mantiene una actitud rencorosa y de lucha de poder, se generará un ambiente tóxico. «Esto elevará la tensión y poco a poco se irá haciendo rutina en la pareja llegando incluso a meterse en su cama, generando así un problema añadido», revela Alvarado.

Solución: Evitar discutir por «tonterías», es imprescindible que se escriba un punto y final detrás de cada discusión, pelea o desencuentro.

3. Sufrir el efecto «siameses»

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«Estar obligados a compartir el mismo espacio durante tantas horas seguidas puede dar lugar a una invasión del espacio de la otra persona», alerta Alvarado. Es cierto que cuando la pareja convive en un espacio reducido es complicado hallar la fórmula para resolverlo, pero lo que no se debe hacer es pretender pasar todo el día «pegados».

Solución: Respeta la intimidad de tu pareja, deja que tome oxígeno y que haga lo que necesite o hable con quién necesite. Conecta tú también con otras personas.

4. Evadir las tareas compartidas

Cuando se delega en uno solo todo el peso de las obligaciones diarias: limpieza, orden, hacer la compra, cocinar, recoger, atención de los niños, genera desequilibrios… «Esta actitud es egoísta y nada empática. Estamos viviendo una situación que ha cambiado por completo nuestras dinámicas y rutinas diarias. Por tanto, es el momento de compartir responsabilidades y dividir las cargas», aconseja la experta Lidia Alvarado.

Solución: Es el momento de sumar y aportar, no de restar.

5. Descuidar la higiene y el aspecto

Permanecer en casa 24 horas no implica estar todo el día en pijama, dejar de ducharse o descuidarse. Ver a tu pareja todo el día con la misma camiseta o con el pelo sucio, mata la pasión, un ingrediente fundamental en las relaciones.

Solución: cuida tus rutinas de aseo, higiene y cuidados personales tanto para sentirte mejor personalmente como para resultar agradable a tu pareja.

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Con Información de: Abc.es

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