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La música es esencial en nuestras vidas, especialmente a la hora de hacer deportes debido a que durante una sesión de entrenamiento es motivadora. Si bien la mayoría de los gimnasios o instalaciones en las que se imparten clases deportivas del tipo que sea ofrecen música ambiental, no siempre puede coincidir con nuestros gustos y hay investigaciones que apuntan a una incidencia real en el rendimiento.

Según una investigación de la Universidad de Samford (EEUU),  examinó los efectos de escuchar música, tanto preferida y no preferida, durante el entrenamiento de fuerza. Para ello, el equipo de expertos realizó un seguimiento a 12 hombres mientras realizaban una prueba de press de banca. Los sujetos se ejercitaron en dos sesiones, una mientras escuchaban su género musical preferido y otra con un tipo de música diferente.

Quienes escuchaban música de su elección no solo realizaron más repeticiones a mayor potencia y velocidad mientras se ejercitaban, sino que también experimentaron una mayor motivación. “Según nuestros datos, los deportistas que escuchan música durante el entrenamiento pueden tener un peor desempeño. Por lo tanto, las personas que buscan optimizar el rendimiento deben considerar escuchar la música que prefieren mientras entrenan«, concluye Chris Ballmann, profesor de la Universidad de Samford.

Música y recuperación muscular

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¿Pero qué efecto tiene la música en la recuperación muscular? Pues básicamente, la lista de reproducción escogida puede ser clave para aprovechar al máximo la recuperación posterior al ejercicio. Y es que un estudio de la Universidad Brunel de Londres asegura que la música, en este caso relajante, acelera la recuperación y mejoran la sensación de bienestar después de un ejercicio intenso.

«La música relajante puede influir positivamente en los aspectos psicológicos y psicofisiológicos de la recuperación«, asegura el doctor Costas Karageorghis de la Universidad Brunel de Londres, que basa su afirmación en el análisis de los niveles de la hormona del estrés (cortisol), además de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el estado emocional de 42 sujetos (21 hombres y 21 mujeres) tras una sesión de entrenamiento en bicicleta.

Así, los resultados del trabajo indican que cuando se expuso a los participantes a música relajante, se redujeron los niveles de cortisol y se mejoró el estado emocional de los deportistas. De igual forma, los investigadores se sorprendieron al hallar que el efecto fue mayor en mujeres, particularmente en términos de su estado emocional, durante la recuperación del ejercicio exhaustivo.

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Con Información de: Deporteyvida

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