Científicos determinaron que existen áreas del cerebro humano que regulan los esfuerzos para lidiar con la fatiga, hallazgos que podrían impulsar el desarrollo de estrategias conductuales.

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Según los autores del estudio, referido por Noticias en Salud, conocer las regiones del cerebro son esenciales para moderar la fatiga, dándole la oportunidad a los científicos de encontrar terapias que alteren las opciones.

Los investigadores desarrollaron una forma novedosa de cuantificar cómo las personas «sienten» la fatiga. Los médicos piden a sus pacientes que califiquen en una escala del 1 al 7, pero estas son muy subjetivas y variadas.

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Así, se pidió a los participantes que agarrasen y apretaran un sensor, después de entrenarlos para reconocer una escala de esfuerzo. Por ejemplo, cero era iguala  ningún esfuerzo y 50 unidades de esfuerzo eran iguales a la mitad de la fuerza máxima del participante. Los participantes aprendieron a asociar las unidades de esfuerzo con cuánto exprimir, lo que ayudó a estandarizar el nivel de esfuerzo.

Los participantes repitieron los ejercicios de agarre durante 17 bloques durante 10 intentos cada uno, hasta que se fatigaron, luego se les ofreció una de dos opciones para hacer cada esfuerzo.

Las personas tienden a ser más reacias al riesgo, a evitar el esfuerzo. La mayoría de los participantes optaron por la elección libre de riesgo, de un nivel de esfuerzo predeterminado.

La actividad cerebral de los participantes reveló que cuando escogieron alguna, aumentaba una parte específica del cerebro, conocida como ínsula.

Los investigadores encontraron que la corteza motora se desactivó en el momento en que los participantes «decidieron» entre las dos opciones de esfuerzo. Ese hallazgo es consistente, con estudios previos que muestran que cuando las personas realizan esfuerzos fatigantes repetidos, la actividad de la corteza motora disminuye, asociada con menos señales que se envían a los músculos.

Estos hallazgos pueden promover la búsqueda de terapias, físicas o químicas, que se dirijan a esta vía en personas sanas para mejorar el rendimiento y en personas con afecciones asociadas con la fatiga.

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