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La mítica reina egipcia Cleopatra, tenía razón: la leche es maravillosa. Y no solo por las propiedades que conocemos para la salud, si no porque gracias a sus beneficios la leche, es una aliada incomparable para la para la piel.

Se utiliza en la elaboración de diferentes productos de belleza como jabones y cremas, porque contiene hidratos de carbono, grasas y proteínas que la convierten en un excelente suavizante. Además, humecta y nutre la piel por sus minerales (calcio) y vitaminas (A, B, y D).

El secreto reside en el ácido láctico, uno de los mejores exfoliantes e hidratantes que nos brinda la naturaleza. También estimula la producción natural de colágeno, posee bioproteínas que ayudan a retener la humedad, y biotina, que actúa como protector frente a agresiones externas.

Al entrar en contacto con la piel, las lipoproteínas ayudan al paso de los nutrientes y del agua a través de la membrana de las células, dejándola suave como la de los bebés.

¿Cómo utilizarla en casa?

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Para que puedas aprovechar sus beneficios desde tu casa, además de beberla, te dejamos algunos tips:

1.- Humectante: Si sientes tu rostro un poco acartonado, pasa un algodón mojado en leche por toda tu cara, luego enjuaga con agua tibia y sentirás la diferencia inmediatamente.

2.- Desmaquillante: Usa un poco de leche fria (de preferencia entera) y aplícalo con tus toallitas desmaquillantes, seca tu rostro con un algodón, tu piel quedará limpia y tersa.

3.- Pies suaves: Calienta un litro de leche entera e introduce tus pies durante 10 minutos. Enjuágalos con agua tibia y luego frótalos con una mezcla de sal en grano con aceite de oliva. Por último, aplícate una crema humectante y duérmete con unos calcetines de lana.

4.- Exfoliante: Mezcla dos cucharadas de avena molida, una cucharada de miel y una de leche hasta conseguir una mezcla uniforme. Ponla sobre tu piel durante 15 minutos y enjuaga con agua fría.

5.- Manos suaves: Cocina una papa, y cuando se enfríe, pélala y aplástala. Añade dos cucharadas de leche fría y dos de miel. Aplícate esta mezcla sobre las manos y déjala actuar durante 15 minutos. Enjuaga con agua tibia.

6.- Ojeras: Mezcla una papa cocida con migajas de pan remojadas en leche. Aplícatelo sobre los ojos  y déjalo actuar durante 20 minutos. Retíralo con un algodón húmedo.

Deja que la lactosa te ayude a regenerar tu piel y la deje tersa y humectada. Sólo tienes que dedicarte unos minutos para relajarte y consentirte con los beneficios de la leche.

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Con Información de: Salud180.com

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