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En estos tiempos de Covid19 se ha puesto de moda la Vitamina D y son muchos los especialistas que están recomendando su suplementación diaria de entre 5.000 y 10.000 UI diarias para poder contar con sus efectos desinflamatorios y de fortalecimiento del sistema inmune que pudiera mantenernos saludables. Yo tengo 5 años consumiéndola como herramienta antienvejecimiento y/o antioxidante (en menor catidad), por ello, les voy a compartir un tanto de lo que he leído y he escuchado, hasta el momento, de mis amigos especialistas.

¿Cuánta Vitamina D necesitamos?

Estimar cuánta vitamina D requerimos diariamente los adultos puede ser confuso porque las recomendaciones son distintas de acuerdo a las características de cada quien. De hecho, a mí, mi ginecóloga, me mando a medir con un examen de laboratorio, mis niveles de Vitamina D. Ahora bien, si tomamos en cuenta el estándar internacional ya estimado por los estudiosos, por ser una vitamina que fabrica el cuerpo en pequeñas cantidades y que se activa cuando nos exponemos a la luz del sol, más son pocos los alimentos que la contienen de forma natural, podría ser provechoso ingerir alimentos fortificados con dicha vitamina y tomar suplementos. Incluso, las recomendaciones respecto a cuánta vitamina D necesitan los adultos obtener a través de su alimentación han cambiado con el tiempo y actualmente existen diferentes especificaciones.

Aunque no existan pautas respecto a la revisión del nivel sanguíneo de vitamina D, quizás sea prudente hacer estas pruebas clínicas en quienes tienen osteoporosis o ciertas otras enfermedades.

¿Por qué es importante?

La vitamina D hace factible que el cuerpo mantenga normales los niveles de calcio y fósforo. Debido a que la vitamina D funciona como un catalizador que permite al cuerpo absorber el calcio, también desempeña un rol fundamental en la formación y mantenimiento de huesos sanos. Además, ayuda a preservar la masa muscular, los nervios y trabajando efectivamente el sistema inmune.

Los análisis científicos exponen que recibir suficiente vitamina D de forma constante puede reducir significativamente el riesgo de osteoporosis. Un nivel bajo de vitamina D también se relaciona con caídas, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, dolor crónico, diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular y algunos tipos de cáncer. Sin embargo, esta relación que se plantea no implica que niveles bajos de vitamina D originen estas afecciones, pero si nos protegen de ellas si sumamos a nuestra cotidianidad, además, otros hábitos saludables.

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¿Dónde encontrarla?

La vitamina D podemos consumirla a través de algunos alimentos, por ejemplo, la yema de los huevos, el queso, el aceite de hígado de bacalao, el hígado de res y los pescados grasos como el atún, el salmón, las sardinas, el arenque y la caballa, aunque en proporciones muy pequeñas. Por eso la industria ha fortificado muchos alimentos con esta vitamina, pero de manera general, la alimentación no aporta suficiente vitamina D, ni siquiera gracias a los productos reforzados.

Como la les adelanté, la vitamina D, ya presente en nuestro organismo, se activa cuando nos exponemos al sol pero, la cantidad de sol necesaria para obtenerla en suficiente cantidad puede variar mucho. Otro dato importante, es que el protector solar con factor de resguardo superior a 8, posiblemente, tampoco permita absorberla y los que tienen la piel de tono oscuro, tampoco la producen de la misma forma.

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Hasta hace poco, las asociaciones médicas solo recomendaban suplementarse con Vitamina D en casos específicos: personas mayores de 60 años; mujeres embarazadas y lactantes; personas con osteoporosis; personas con las llamadas enfermedades osteometabólicas como el raquitismo; o en países con estaciones en los cuales las personas no tienen suficiente exposición al sol en ciertas épocas. Ahora bien; pero con la llegada del Covid19, esto pareciera haber cambiado, muchos médicos están recomendando su consumo.

Enfermedades y perdida de Vitamina D

Ciertas patologías que afectan al tracto gastrointestinal pueden reducir la absorción de vitamina D y predisponer a sus niveles bajos.

Vitamina D y Covid19…

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Según estudios realizados en diversos centros asistenciales a nivel mundial, arrojan que las personas con bajos niveles de vitamina D tuvieron un porcentaje de hospitalización de 26,6% mayor frente a un 12,8% de aquellas que tenían niveles satisfactorios de dicha vitamina. El tiempo en el hospital también fue más largo, 12 días frente a 8.

Pero los científicos aclaran que los niveles de vitamina D deben interpretarse con precaución, ya que la población en riesgo de infección severa por Sars-CoV-2 es probablemente la misma que tiene riesgo de deficiencia de vitamina D. Por tanto no quieren establecer o confirmar una relación directa.

Por otro lado, no es posible afirmar que la deficiencia de vitamina D conduce a la enfermedad, o que el refuerzo de vitamina D puede proteger contra la enfermedad.

Estos estudios aclaran que los niveles más bajos de vitamina D ya tienden a encontrarse con mayor frecuencia en los ancianos y personas con enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes y el cáncer, que a su vez también son factores de riesgo para la covid-19.

Saquen ustedes sus propias conclusiones. Yo la tomo, pero mas por temas relacionados a la menopausia, como herramienta preventiva y prescrita por mi médico ginecólogo.

María Laura Garcia
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