Foto Referencial

La prevención, cuidado, y fortalecimiento del suelo pélvico deben ser prioritarios en la mujer teniendo en cuenta las repercusiones que puede conllevar su disfunción en la calidad de vida. Las estrategias para detectar posibles problemas del suelo pélvico requieren de ejercicios específicos a edad temprana, recordemos que esta zona está íntimamente relacionada con la zona abdominal y lumbar, además esta expuesta a fuertes presiones especialmente durante el embarazo y el parto, pero existen otras causas circunstanciales como el sobrepeso o la postura que pueden determinar la aparición de afecciones.

El cuenco pélvico o perineo es además el espacio donde se fijan nuestros cimientos (raíz) y el asiento de funciones tales como: la creatividad, el placer, la fertilidad y la purificación, es por eso que redescubrir y conectar con este espacio es necesario para nuestro bienestar.

Dónde se sitúa el suelo pélvico

Es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran el espacio manométrico abdominal en su base, ya que este espacio agrupa zona abdominal, lumbar y pélvica. Su función es formar el asiento y sostén del útero, vagina, vejiga, recto e intestinos en la posición adecuada para que se desarrolle un funcionamiento correcto de estos órganos.

Asimismo, es zona de paso para el sistema urinario, reproductor y digestivo, siendo responsable de la continencia, permitiendo la micción y la defecación (esfínteres) y el parto. También, desempeña un papel importante en el gozo de las relaciones sexuales.

 ¿Cómo afecta la debilidad en el suelo pélvico?

Foto Referencial

La falta de tono muscular en el suelo pélvico es la principal causa de la incontinencia urinaria, fecal y el prolapso genital que puede llegar a afectar hasta un tercio de las mujeres adultas, considerado como un problema de salud en el mundo, que interviene en la calidad de vida de las mujeres. Por ello, hay que insistir en la importancia de prevenir y retrasar el debilitamiento del suelo pélvico, desde una edad temprana (14 años a 19 años), con la acción educativa, y preventiva en la escuela.

Algunos factores que agudizan la debilidad de la musculatura son: el sobrepeso, la tos crónica, levantar cargas pesadas, el estreñimiento, deportes de impacto y saltos, entre otros, o el hecho de haber sido intervenida a cirugías en la zona.

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

1. Eleva la pelvis

  • Túmbate sobre una pelota de espuma blanda con las rodillas flexionadas y los pies bien planos en el suelo:
  • La pelota debe quedar presionada debajo de tu sacro.
  • Deja los brazos a los lados del cuerpo y despacio eleva la pelvis liberando la pelota.
  • Sube la pelvis apretando los glúteos y llevando el ombligo hacia tu espalda.
  • Mantén las piernas firmes y los pies planos en el suelo. Baja despacio y repite.

2. Contracciones controladas

  • Colócate a cuatro patas y apoya los antebrazos sobre el suelo de forma que puedas apoyar cómodamente la frente sobre tus manos.
  • Separa un poco las rodillas y relaja el tronco.
  • Aprieta el abdomen, llevando el ombligo hacia la espalda y a la vez siente cómo la zona pélvica «sube» y se contrae.
  • Mantén esta contracción contando hasta 8, relaja y repite 

3. Conectando» el abdomen

  • Túmbate boca abajo con una pierna flexionada hacia un lado.
  • Apoya la cabeza en los brazos y relaja la espalda.
  • Ahora aprieta la glúteos y contrae a la vez el abdomen llevando de forma exagerada el ombligo hacia la espalda.
  • Debes sentir como tu barriga se despega levemente del suelo en cada contracción, relaja y repite.

Lea También: ¡Adiós dolores! Realiza estos ejercicios para relajar los hombros

Con Información de: Objetivobienestar.com

Comenta y se parte de nuestra comunidad