Seguramente en algún momento has pasado por esa situación, en la que conoces a una persona y te da mala espina de inmediato, ¿Verdad? Es más común de lo que crees.

De acuerdo con investigadores, la razón del rechazo inexplicable hacia algunas personas se sitúa dentro de lo más profundo de nuestras amígdala en el cerebro.

Un lugar donde se van guardando todas las reacciones emocionales.

Nuestras respuestas acerca de los rostros de otros individuos se van almacenando y se procesan en esta área del cerebro.

Y, con cada persona que vemos, tenemos una reacción distinta.

Cualquier emoción que nos lleve a comportamientos viscerales es gestionada directamente por esta glándula, así que la respuesta automática no es racional, sino es espontánea, señala Goleman.

Esa energía negativa que sentimos al conocer a alguien es un mecanismo de defensa, que nos pone en una situación en donde nuestro cerebro evalúa la situación es de peligro o no.

Del mismo modo, influyen algunas situaciones, objetos y personas que nos generan un repudio de manera personal.

Por lo que, si una persona no te cae bien de inmediato es porque te recuerda un mala experiencia.

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Con información de: https://sumedico.lasillarota.com/

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