Foto Referencial

Un estudio conjunto de investigadores de las universidades de Cambridge y de Luton & Dunstable ha detectado una “evidencia preliminar” de que la vacuna triple vírica (MMR) que se emplea para el sarampión, paperas y rubéola podría “brindar protección” contra el coronavirus en ancianos.

Si bien es cierto que no evitaría la infección, sí podría mejorar su desarrollo a nivel clínico.

Los investigadores sostienen que ha identificado “la homología de secuencia entre las proteínas de fusión de Covid-19 y los virus del sarampión y las paperas. Además, encontramos una correlación inversa estadísticamente significativa entre los niveles de titulación de las paperas y la gravedad de la COVID-19 en personas menores de 42 años que se han vacunado contra sarampión, paperas y rubeola (SRP). Esto se suma a otras asociaciones que demuestran que la vacuna SPR puede ser protectora contra COVID-19. También podría explicar por qué los niños tienen una tasa de casos de COVID-19 mucho más baja que los adultos, así como una tasa de mortalidad mucho más baja», explica el autor principal del estudio, Jeffrey E. Gold.

Para realizar la prueba, se han identificado, por un lado, los grupos de edad que probablemente carezcan de inmunidad inducida por la vacuna MMR tuvieron el peor resultado en Covid-19 y, asimismo, que “la carga de enfermedad de coronavirus se correlaciona con los títulos de anticuerpos contra la rubéola, potencialmente inducidos por secuencias homólogas” del virus con origen en China.

Los hombres tienen menos posibilidades de inmunidad

Foto Referencial

Se ha identificado también que, a nivel poblacional, tanto las poblaciones de más edad como los hombres tienen más probabilidades de morir por Covid-19, y menos probabilidades de ser seropositivo para la inmunidad específica contra la rubéola, basado en programas de vacunación históricos de los tres países considerados en este informe.

Por último, en el análisis de los títulos de anticuerpos IgG e IgM antirrubeola en pacientes de Covid-19, comprobaron que los pacientes con cuadros clínicos más graves tenían unos niveles aumentados de IgG antirrubeola en comparación con aquellos cuya situación clínica era menos grave.

Lea También: Estudios demostraron que el nivel de azúcar en la sangre predice pronóstico de la COVID-19

Con Información de: Redaccionmedica.com


Comenta y se parte de nuestra comunidad