Muchas veces cuando una herida esta sanando, la piel crea una costra y esta por consecuencia tiende a caerse sola, pero el riesgo ocurre cuando intentamos arrancar las costras.

Las costras es una formación cutánea temporal, de color rojo o pardo, y se constituye por plaquetas y sangre, que cubre una herida al cicatrizarse, funciona de barrera protectora para la dermis en regeneración.

Entonces, las costras se pueden considerar como un escudo que ayuda a proteger la dermis.

Consecuencias de arrancarse las costras

Dolor intenso: Cuando se trata de alguna herida que está en proceso de sanación, la dermis se encuentra aún expuesta y por ello, al arrancar o quitar las costras puede ocasionar un dolor más fuerte que si decidimos mantenerla.

¡Cuida de tu piel!

Sangrado abundante: Como se menciono anteriormente, debajo de la costra se encuentra la piel lesionada, y al quitar la protección, es normal que la sangre brote.

Infecciones: Cuando se arranca la piel que cubre la herida, esta se expone al polvo, al aire o simplemente estar en contacto con sustancias que contengan bacterias, lo que puede ocasionar que se infecte fácilmente.

Te recomendamos usar agua oxigenada o alcohol, para que la herida este desinfectada y evites infecciones.

Nuevas costras: Así es, el hecho de arrancarse la costra no significa que evites que ya no aparezcan de nuevos, únicamente lo que hace es que retrasa el proceso de cicatrización y vuelve a aparecer otra costra.

Finalmente, es fundamental dejar que el cuerpo realice sus funciones naturales, es decir, debemos cuidar la costra ya que es parte de la sanación.

En ese sentido, recomendamos que la herida se lave con agua y jabón neutro, y de ser posible protegerla con cintas curativas.

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Con información: https://www.soyvida.com/

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