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La encopresis infantil o incontinencia fecal se produce cuando un niño mayor de cuatro años, capaz de controlar esfínteres, vuelve a defecarse en la ropa de forma voluntaria o involuntaria, en lugares no apropiados para este propósito (incluida la ropa interior). No es lo mismo que la enuresis nocturna, que hace referencia a la incontinencia de orina, y no de heces.

La encopresis infantil es un trastorno que se produce cuando un niño que ya había aprendido a controlar esfínteres para defecar –y por lo tanto  era capaz de ir solo al baño–, vuelve a hacerse caca encima. Se considera que hay encopresis cuando estos episodios se repiten varias veces al mes durante al menos tres meses, y aunque hay causas orgánicas, como el estreñimiento infantil, muchas veces está ligado a trastornos psicológicos.

En el  caso de los lactante, el proceso de defecación es prácticamente automático: la distensión del recto por las heces estimula el vaciamiento mediante la relajación de los esfínteres. A medida que el niño se hace mayor, los músculos del ano y el esfínter pasan a ser controlados de forma voluntaria, y en torno a los 24 y 30 meses (entre los dos años y los dos años y medio de edad) el niño estará fisiológicamente preparado para hacer caca por sí solo.

La encopresis es menos común que la enuresis, siendo más frecuente en los varones. En torno a los tres años de edad, el 16% de los niños muestran todavía signos de incontinencia fecal una vez a la semana o más, pero alrededor de los cuatro años solo está presente en el 3% de los pequeños, mientras que por encima de los siete años afecta a menos de un 1% de los niños.

Causas de la incontinencia fecal en niños

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La causa más importante de la encopresis infantil es el estreñimiento, y en la mayor parte de los casos ambos procesos están unidos. Como consecuencia del estreñimiento, las heces se van haciendo más compactas y duras a lo largo de la ampolla rectal, siendo cada vez más difíciles de evacuar

La defecación también puede ser dolorosa, e incluso la presencia de fisuras, hace que el niño le coja miedo a ir al baño, con lo cual se prolonga aún más la falta de evacuación, entrando en un círculo viciosos difícil de romper. En este contexto, únicamente las heces más blandas o líquidas que sean capaces de colarse entre el material fecal retenido son las que el niño puede evacuar (muchas veces de forma involuntaria), produciéndose así el manchado de la ropa interior. Además, la dilatación progresiva del recto por las heces acumuladas provoca la pérdida de control del esfínter, dando lugar al escape involuntario de las heces.

Igualmente, la causa orgánica (el estreñimiento), en algunos casos este trastorno de la eliminación es una consecuencia de algún problema psicológico que afecte al niño: problemas emocionales, modificaciones bruscas en el ambiente del menor como pueden ser un cambio de colegio, la separación de los padres, o la llegada de un hermano, etcétera.

Tanto si la causa es orgánica, como si no, en todos los casos acaba afectando a la esfera emocional del niño, puesto que a partir de los 4-5 años los niños son plenamente conscientes del problema y sienten vergüenza, se pueden sentir apartados de sus compañeros, y sufrir una pérdida de autoestima.  

Tratamiento médico para la encopresis infantil

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El tratamiento médico de la encopresis se basa en establecer una serie de medidas encaminadas a mejorar el estreñimiento infantil, que suele ser la causa de la incontinencia fecal en la mayor parte de los casos:

Mejorar los hábitos dietéticos:

Moderar el consumo de grasas y productos muy azucarados. Evitar zumos industriales y bebidas gaseosas, sustituyéndolas por agua. Hay que acostumbrar a los niños a tomar fruta y verdura todos los días, por su alto contenido en fibra.

Laxantes, enemas y lavativas:

Estos tratamientos resuelven puntualmente el problema, pero nunca serán una solución a largo plazo. Cuando hay una gran retención de heces es importante laxar, pero a partir de aquí hay que modificar los hábitos dietéticos y de higiene del pequeño para recuperar el control de esfínteres. Durante unas semanas los niños pueden necesitar el uso de laxantes, pero no deben habituarse a su utilización.

Establecer rutinas:

Hacer que el niño se siente siempre a la misma hora en el baño para intentar hacer caca, y premiarle si lo consigue.

Las claves o medidas generales para lograrlo

En la mayoría de los casos la encopresis infantil es un problema autolimitado, que rara vez se cronifica. Aplicar algunas medidas generales y un adecuado tratamiento para el estreñimiento suele ser suficiente para controlar la incontinencia fecal en los niños.

  • Tranquilizar al niño, y explicarle que no es el único que tiene este problema, sino que les ocurre a muchos otros niños, y que además se puede solucionar.
  • Los padres no deben castigar ni ridiculizar a su hijo cuando mancha la ropa interior, porque estas actitudes les hacen sentir más vulnerables, provocándoles más vergüenza y pérdida de autoestima, lo que agrava el problema.
  • Trabajar la autoestima del niño, para lo que puede ser necesaria la intervención de un psicólogo infantil.

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Con Información: Webconsultas.com

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