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La Navidad es una fiesta típicamente familiar en la que los niños son los grandes protagonistas. Pero, ¿Cómo vivirla cuando el bebé está demorando en llegar?

Para los que nos ha tocado enfrentar diversas pruebas para poder ser padres, son momentos dolorosos que te arañan el alma, recordándonos que nosotros no hemos podido tener hijos aún. Vivir la Navidad no siempre es fácil. Te sientes incompleta, falta mucho en tu alma, está faltando el regalo más grande que la vida puede darte en Navidad.

En estas fechas se siente mucho más fuerte que los problemas de fertilidad son un gran tabú. Emocionalmente la Navidad es un período complicado, ya que son días de estar en familia y son muchos los estímulos que circulan a nuestro alrededor relacionados con los niños.

Y en medio de tantos estímulos que nos recuerdan lo que aún no hemos podido lograr, quiero invitarte a practicar algunas cosas para hacer más llevaderas estas fechas.

Disfruta lo que más te gusta hacer

La Navidad es un período de encuentro, pero sin duda también de esparcimiento, donde socializamos más de la cuenta y disfrutamos de nuestro tiempo con los demás. Aprovecha el momento para hacer lo que te gusta, olvidando un poco todo el proceso que estás atravesando, dándote chance de tener un espacio de desconexión.

Este tiempo dedicado a ti y adaptado a tus necesidades, te impulsará y te reconfortará. En lo particular, nunca me ha gustado hacer tratamientos en diciembre, es un espacio que uso para soltar y recobrar fuerzas para continuar.

Agenda encuentros con esas personas que te hagan bien y te hagan reír

Ve a esas personas que has dejado de ver por estar tan de lleno en tus cosas, esas personas que su compañía te llena de energía y de alegría. Recuerda que no hay mejor compañía que esas que te saben sacar miles de sonrisas.

No te quedes en casa

Aislarnos en Navidad tampoco es el mejor plan. Meternos en casa y no ver a nadie puede acabar por desanimarnos más en estas fechas. Sin embargo, es importante valorar si el encuentro familiar en cuestión te va a generar estrés o no. Esto puede ser una buena guía para saber si estás preparada para esa comida o cena familiar. Si es para ti más cómodo pasarla entre amigos y vecinos conversa con tu familia, estoy segura de que te comprenderán, pero no te encierres.

Concédete pequeños regalos

No te sientas obligada a dejar de disfrutar. Es importante planificar los días de fiesta para disfrutar sin renuncias, sobre todo cuando se está en un momento tan especial.

Regálate espacios para comer lo que más te gusta, beber ese trago que llevas tiempo sin tomar, simplemente disfrutar.

Ten paciencia contigo misma

No te presiones a sentirte feliz, también es importante darte el permiso a vivir tus más profundos sentimientos. No te guardes tus sentimientos por temor a ser juzgada. Vive,siente y sobre todo sé amable contigo misma.

Aprovecha para renovar tu fe

En estas fechas que es el nacimiento del niño Dios aprovecha para reconciliarte con él y recobrar tu fe, sé perfectamente lo que es perder la fe y pensar que no tiene sentido seguir creyendo. Aprovecha para renovar tu corazón, para perdonar lo que quizás sientes no ha sido justo para ti y para continuar con ánimo y llena de esperanza.

Muéstrate la compasión que te mereces

En lugar de golpearnos a nosotras mismas por lo difícil que se nos ha hecho concebir, tenemos que dejar espacio para esos sentimientos increíblemente complejos que surgen en esta época del año. Honrarnos, no negárnoslos; está bien que sea difícil. Somos humanas. Tratemos de dejar que nuestros sentimientos se limpien dentro de nosotras como una ducha. Reconocerlos, sentirlos y que se vayan sin necesidad de retenerlos, podremos notar como nuestra sensación interna de alivio.

Entender por qué es tan difícil

Tal vez lo más importante que se puede hacer de manera diferente este año es entender por qué nos es tan difícil. No esperemos que mágicamente ‘sea más fácil’ cada año.  Conozcamos nuestros límites, y si es posible tengamos nuestras estrategias de supervivencia antes de Navidad.

Hagamos contacto con otras mujeres sin hijos. Si te sientes como si estuvieras a punto de reventar cuando estás con tu familia, en vez de ser una mártir de tus sentimientos y de tu situación, ve a tomar un poco de aire fresco y saca el perro a pasear. Si no tienes perro, haz arreglos para pedir prestado uno o ¡inventa uno! Lo más importante es tener una estrategia, obtener apoyo, y ser proactivas sobre el cuidado de nosotras mismas.

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Cuando estamos en tratamiento

Si los tratamientos de reproducción asistida les están suponiendo un gran esfuerzo económico, el consumismo navideño puede generarte algo de ansiedad. Puedes pensar en regalos alternativos como preparar una cena, una actividad juntos, algo que puedas preparar con tus manos. Quizá los tuyos agradezcan mucho más estos regalos personalizados y evitarás que tu bolsillo se resienta.

No le quites valor a tus avances

Piensa en lo que sí has conseguido este año. Cuando llevamos tiempo esforzándonos por conseguir algo, nos cuesta observar los avances que hemos conseguido. Estamos focalizados en el objetivo final. Ese objetivo no va a perderse en el camino y mientras tanto puedes hacer balance del año prestando atención a aquello que sí has conseguido.

Nunca te compares

Evita compararte con los demás. Fotos de grandes familias unidas, grupos de amigos entrañables, vacaciones en la nieve con los más pequeños… Solemos potenciar aquellos aspectos positivos de nuestra vida y  “no es oro todo lo que reluce”. Céntrate en tu proceso, en tus vivencias, en tu manera de afrontar la vida. Lo más valioso que tenemos es que cada uno de nosotros es único.

Practica el agradecimiento.

Este año en particular, fue bastante complicado para toda la humanidad. Sin embargo fue una gran oportunidad de crecimiento. Agradece que aún estás aquí a pesar de las dificultades, para continuar luchando por lo que tanto deseas. Agradece que cada mañana tienes una nueva oportunidad y estás vivo.

Siempre ten presente que ya junto a tu esposo tienes una familia. ¿Que te gustaría ampliar? Claro que sí, pero esta Navidad tu familia serán él y tú y  hay que vivir y disfrutar el presente, mientras llega lo que tanto anhelas.

Tu pareja es  quizás quien mejor entiende cómo te sientes, entre otras cosas porque está pasando por lo mismo. Apoyénse mutuamente, entenderse será la clave. Hasta de los momentos de tristeza y bajón disfrutenlos juntos.

Puede darse el caso de que se te acumulen compromisos y eventos familiares donde hayan muchos bebés o quizás familiares que te preguntarán, de nuevo, cuándo tendrás el tuyo. Si tu familia o amigos cercanos saben que estás luchando por concebir, puedes explicarle que encuentras esos eventos difíciles en este momento y que necesitas cuidar de tu bienestar emocional. Es totalmente entendible, si prefieres evitar asistir.

La Navidad es un tiempo de alegría que tiene un significado religioso para algunos, pero también se puede disfrutar de las muchas otras cosas que representa. Para crear tu propia Navidad, son las pequeñas cosas las que realmente importan.

Así que también puedo invitarte a crear nuevas tradiciones, busca ideas que no estén enfocadas en los niños, sal con tu pareja fuera de la ciudad. Celebra la Nochebuena con una cena en un hotel con un enorme árbol de Navidad, haz voluntariado apoyando la causa que más te guste, crea planes diferentes con tu familia o con amigos con los que realmente te sientas a gusto y  bien. También puedes planificar algo para ti misma, ya sea hacerte una manicure, una caminata en la naturaleza, o sentarte a leer un libro en vez de salir por compromiso.

¿Y si me preguntan lo que tanto te duele?

Prepara la respuesta para esa pregunta que tanto duele en estas fechas. Es importante adoptar una postura frente a esa situación, eso evitará la sorpresa. Las personas que nos conocen y nos quieren saben cómo nos sentimos cuando nos expresamos de una manera determinada. No tengas miedo, habla desde tu corazón.

Si tu sueño sigue latiendo dentro de ti, abrazalo, ríe, sueña no permitas que se esfume. Los caminos con propósito vienen acompañados de grandes montañas a subir y muchos comentarios a ignorar. Si quieres lograr algo debes escuchar más dentro de ti que fuera de ti.

No puedo prometerte que estos consejos serán mágicos, puede que no logren cambiar nada en ti y aún practicándolos te sigas sintiendo mal y en definitiva estas fechas sean las peores para tí, no te sientas culpable. La realidad es que la Navidad, tarde o temprano, acabará, y cuando menos lo esperes el sol te calentará. Deseo de todo corazón que el próximo año ya tengamos a nuestros bebés en brazos.

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