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En la sociedad actual todo se mueve rápido; en ocasiones no hay tiempo de pensar si nuestro estilo de vida y hábitos nos ayudan a encontrarnos mejor. Acá te presentamos algunos consejos de salud, que te ayudarán a reflexionar y mejorar tus hábitos de vida, adaptados a gustos y preferencias.

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Tener salud no es solamente no estar enfermo; es gozar de cierta calidad de vida, en relación a diversos ámbitos. “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, señalan expertos.

Tal y como dice el refrán, vale más prevenir que curar. En este sentido, cada uno de nosotros tiene una gran responsabilidad en la preservación de la propia salud y la prevención de enfermedades.

El primer concepto que vamos a ver es el de autocuidado, que tiene que ver con participar de forma activa la promoción de la salud.

 «(El autocuidado) es la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidades con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica», refiere la Organización Mundial de la Salud (OMS).

1 Cuida tu alimentación

Como hemos explicado antes, los beneficios de la salud se pueden prevalecer en una dieta equilibrada; somos lo que comemos. Alimentarnos adecuadamente tiene un gran impacto en nuestra calidad de vida.

Al alimentarnos, le aportamos a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita para funcionar de manera óptima. Nos ayuda a mantener nuestro peso y se reduce el riesgo de enfermedades como la obesidad y la posibilidad de enfrentar enfermedades coronarias.

  • Haz de la variedad de frutas, vegetales y granos integrales, la base de tu alimentación. Recuerda que es recomendable consumir 5 porciones de frutas y verduras al día. Es posible hacerlo con recetas innovadoras y sencillas que hagan de la comida sana algo rico y divertido.
  • Come siempre a las mismas horas. Sabemos que hoy en día esto puede resultar complicado debido a nuestro ritmo de vida, pero es conveniente que te esfuerces en conseguirlo. Saltarse una comida suele crear un efecto yo-yo, provocando que se consuma mucho más alimento del necesario en la siguiente comida.
  • Desayuna todos los días: tiene que ver con el punto anterior. El desayuno aporta a nuestro organismo la energía que necesita para estar activo durante la mañana y, además, ayuda a prevenir que se ingieran alimentos en exceso a lo largo del día.  
  • Evita picotear entre horas y, si lo haces, elige snacks saludables, como los frutos secos sin freír o una pieza de fruta que además de saciarte, aportan nutrientes esenciales para tu organismo.
  • Reduce el consumo de sal y de azúcar: ambas sustancias se encuentran en exceso en los alimentos ultraprocesados, así que evítalos, pues incrementan de forma considerable el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
  • Mantén tu organismo hidratado: se recomienda beber diariamente dos litros de agua. Beber agua te ayuda a eliminar toxinas, ayuda en la digestión y evita el estreñimiento. Un consejo que puede serte útil es añadir a tu botella de agua unas rodajas de pepino o limón, que darán sabor al agua y te hará más fácil beberla.
  • Sustituye las grasas trans y saturadas por las poliinsaturadas: minimiza el consumo de ultraprocesados, que son ricos en las primeras, y opta por alimentos con grasas poliinsaturadas como el salmón, los aceites vegetales, las nueces o algunos tipos de semilla. 

No abuses del alcohol

Anualmente, tres millones de personas mueren a causa del alcoholismo. Si consumes, lo ideal es hacerlo de forma moderada; es decir, no debes tomar más de una unidad diaria si eres adulto. Una unidad de bebida, equivale a un vaso de cerveza de tamaño medio o una copa de vino.

Deja el cigarro

El tabaquismo está vinculado a numerosas patologías, desde cataratas oculares hasta el cáncer; el riesgo se dobla en quienes tienen este hábito y se cuadruplica en los fumadores empedernidos.

Además, es responsable de más del 90% de muertes por enfermedades de obstrucción pulmonar crónica y aumenta el riesgo cardiopatías y problemas cerebrovasculares.

Si fumas, debes ser consciente de que, además de estar dañando gravemente tu salud, también estás perjudicando la de los que te rodean, pues inhalan el humo de los cigarrillos y todas sus sustancias tóxicas de forma pasiva. 

  • Tras 20 minutos sin fumar disminuye la presión arterial.
  • Después de 12 horas el monóxido de carbono en sangre alcanza un nivel normal. 
  • A los 3 meses mejora la circulación de la sangre y la capacidad pulmonar. 
  • A los 9 meses disminuye el riesgo de infecciones, la sensación de falta de aire y la tos.  
  • Al año, el riesgo de enfermedad coronaria se reduce a la mitad.
  • A los 5 años el riesgo de cáncer de cuello y de accidente cerebrovascular es igual que el de las personas no fumadoras, y el riesgo de cáncer de garganta, esófago, boca y vejiga disminuye a la mitad. 
  • A los 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad.
  • A los 15 años, el riesgo de enfermedad del corazón es parecido al de un no fumador. 

Haz deporte

El deporte es pilar fundamental para llevar un estilo de vida saludable; si crees qeu no tienes tiempo o tu forma física no es la mejor, no te preocupes. Practicar diariamente una actividad física moderada y a largo plazo tiene numerosos beneficios.

  • Te ayuda a mantenerte en tu peso
  • Contribuye a controlar el nivel de azúcar en sangre y reduce el riesgo de enfermedades coronarias. 
  • Favorece la calidad del sueño.
  • Reduce el riesgo de muerte prematura. 
  • Aumenta la autoestima y mejora la depresión. 
  • Aprovecha para hacer deporte con pequeños cambios en tu rutina: por ejemplo, sube escaleras en vez de tomar el ascensor. 
  • Si permaneces muchas horas sentado, levántate cada 60 minutos y camina un poco para mantener activos tus músculos. 
  • Ve aumentando paulatinamente la intensidad del deporte que practiques. Aprende a escuchar tu cuerpo, y trata de no forzarlo.
  • Respira por la nariz para prevenir el flato. 
  • Elige un equipo adecuado al deporte que practicas. Un buen calzado es fundamental, así como ropa transpirable. 

Con información de: Veritas

Cuida la higiene 

Aunque no puedas verlos, todo lo que te rodea está lleno de microorganismos y algunos de ellos son capaces de originar enfermedades. Por eso es muy importante mantener una buena higiene personal y limpieza del hogar. Algunos consejos básicos son:

  • Lávate las manos cuando llegues a casa, antes de comer y cuando hayas estado en contacto con animales. 
  • Dúchate diariamente, para controlar los gérmenes que puedan afectar a tu piel. En concreto, es importante que lo hagas tras practicar ejercicio físico, ya que este favorece la sudoración y el contacto con bacterias presentes en las superficies con las que nuestra piel entra en contacto. 

Tal y como explicamos al inicio de la nota, el bienestar mental es una parte fundamental de la salud, como la misma OMS indica en su definición. 

La salud mental y la física están estrechamente vinculadas, pues si una no es buena repercutirá negativamente en la otra y viceversa. 

Preocúpate por tu salud

Como has visto, hay muchas medidas que puedes adoptar para mantener un buen estado de salud. Lo más importante es que depende de ti implementarlas o no. 

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