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Durante los primeros días o semanas tras el parto la mayoría de los bebés suelen tener la cabeza plana o ligeramente alargada. Esto se debe a que cuando nacen los huesos del cráneo aún son muy blandos ya que de esta forma facilitan el paso a través del canal del parto.  

Como resultado, la cabeza se suele deformar ligeramente, aunque después de unas 6 semanas recupera su forma natural. Sin embargo, hay niños que después de varios meses siguen teniendo su cabeza un poco aplanada, una alteración que se conoce en el ámbito médico como el síndrome de cabeza plana.    

 El síndrome de cabeza plana, también conocido como “plagiocefalia posicional” es una alteración bastante común en los bebés. Se estima que el 20% de los bebés presenta esta condición cuando están en el vientre o al momento de nacer. 

Básicamente, se trata de una alteración en la que una parte de la cabeza del bebé se vuelve plana o asimétrica. A diferencia del aplanamiento que puede aparecer como consecuencia del parto, en este caso la condición no desaparece inmediatamente sino que permanece durante varios meses.

¿Por qué aparece el síndrome de cabeza plana?

La causa más habitual de que un bebé tenga la cabeza aplanada es la postura que adquiere al dormir. Debido a que la mayoría de los bebés pasan mucho tiempo descansando boca arriba, la cabeza se les suele aplanar por la parte de atrás, pero también puede suceder en uno de los laterales como consecuencia de dormir de costado.

Se ha demostrado que los bebés prematuros son más proclives a desarrollar el síndrome de cabeza plana ya que sus cráneos son más blandos que los de los niños nacidos a término. Además, suelen pasar mucho tiempo acostados de espaldas debido a su extrema fragilidad, lo cual acentúa aún más el trastorno. 

Los niños demasiado grandes o los que nacen de embarazos múltiples también tienen mayores probabilidades de desarrollar una cabeza plana ya que suelen tener muy poco espacio dentro del vientre materno, por lo que tienden a mantener la cabeza en una misma postura o esta se mantiene presionada contra las paredes uterinas o contra el otro bebé.

¿Tener el síndrome de cabeza plana es peligroso para el bebé?

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Por lo general, el síndrome de cabeza plana no afecta el desarrollo cerebral del bebé, ni representa un problema estético a largo plazo si se toman las medidas pertinentes. Una vez que el niño empieza a sentarse y a gatear la cabeza va adquiriendo su forma natural.

Sin embargo, hay ocasiones en las que esta malformación puede afectar la alineación de los oídos, ojos o la mandíbula, por lo que es necesario tratar al pequeño para corregir el problema antes de que los huesos del cráneo se endurezcan del todo. Algunas veces el síndrome también puede causar un retraso madurativo. Se ha demostrado que los niños que sufren esta alteración tienen diez veces más probabilidades de experimentar retrasos en el desarrollo en comparación con los pequeños que no padecen el síndrome.

Tipos de plagiocefalia

El síndrome de la cabeza plana se presenta en tres modalidades. De acuerdo con la causa y la forma que adopta el cráneo, se denominan de la siguiente manera:

  • Plagiocefalia deformativa. Es la forma más típica. Tiene lugar cuando el bebé tiene un punto plano duradero, bien sea en la parte posterior o lateral de la cabeza. A veces, la frente y la cara se abultan un poco en el lado que está plano. Braquicefalia deformativa. En esta modalidad, el cráneo adquiere una forma casi redonda. El diámetro de la parte superior es casi igual al de la parte inferior. No obstante, en algunos casos la cabeza adopta una forma triangular.
  • Escafocefalia. En este caso, el cráneo es largo y estrecho, de forma oval. Es una condición común en los niños prematuros.

Existe otra variante de la plagiocefalia: la congénita. Esta recibe el nombre de craneosinostosis y es poco común. En este caso, los huesos se cierran de forma prematura y la malformación no es pasajera, por lo que requiere de atención especializada.

¿Cuándo acudir a la fisioterapia ?

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  • Cuando el bebé siempre se apoya sobre el mismo lado de la cabeza mientras descansa.
  • Si solamente gira la cabeza hacia un lado o presenta signos de tortícolis.
  • En caso de que se detecten asimetrías o deformidades leves en la cabeza del bebé.

Si se realizan las medidas recomendadas, la mayoría de los niños mejoran en 2 o 3 meses.

A pesar del tratamiento postural, la deformidad no mejora o incluso empeora, se puede considerar la consulta a los 5-6 meses con un neurocirujano.

La deformidad postural no produce ninguna alteración neurológica que pueda afectar al cociente intelectual ni mientras sea un bebé ni en el futuro. O sea, que no afecta al cerebro ni a sus funciones.

Algunas cifras

Diferentes estudios realizados en hospitales infantiles, arroja una cifra muy elevada de niños con plagiocefalia, la muestra indica que se registra una incidencia que varía desde el 3 hasta el 61 por ciento. Sin embargo, no se ha logrado definir el alcance real de la plagiocefalia en bebés.

¿Y si la plagiocefalia es más severa?

Los investigadores insisten en que la plagiocefalia es un problema únicamente estético, sin embargo algunos estudios parecen mostrar que los niños con plagiocefalia severa podrían tener un peor desarrollo psicomotor que los niños que no la padecen, o que la padecen de un modo leve. Según los datos, el 21,7% de los niños que tenía plagiocefalia presentaba una deformación más severa. En casos así algunos médicos indican el uso de un casco corrector que ayuda a redirigir el crecimiento de la cabeza del bebé.

En estos casos, y aunque la seguridad social no lo subvenciona, yo sí buscaría algún profesional que trabajara con dichos cascos correctores, porque aunque no parece que haya afectación en las áreas del desarrollo del pensamiento y el lenguaje, el sólo hecho de que se sospechen alteraciones en el desarrollo de la psicomotricidad gruesa me parece motivo suficiente como para tratar la plagiocefalia. Además, se consigue que la cabeza coja simetría antes y eso aporta más seguridad y tranquilidad a los padres.

Tratamiento médico

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Los bebés siempre deben dormir boca arriba, ya que esta es la postura más segura para ellos. Sin embargo, es conveniente cambiarlos de posición de vez en cuando y ponerlos bocabajo cuando estén despiertos. Esta es una manera de prevenir la plagiocefalia postural.

El pronóstico para los bebés con síndrome de la cabeza plana es excelente. La mayoría de ellos suelen mejorar de forma notable cuando pueden sentarse solos. Aun así, es conveniente mantenerse atento a los cambios en la cabeza e informar al médico de cualquier modificación. Lo usual es que el médico diagnostique el síndrome de la cabeza plana, incluidos los casos en los que hay tortícolis, mediante una exploración física. Tras eso, indicará alguno de los siguientes tratamientos.

Terapia de contraposiciones

Este es el tratamiento más habitual y tiene que ver con variar la posición del bebé al dormir. Lo usual es que el pequeño duerma bocarriba, ya que esto previene el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

En este caso particular, el médico puede considerar conveniente cambiar su postura de cuando en cuando. Es importante hacer que el pequeño pase algunos lapsos bocabajo, ya que esto favorece la correcta formación de la cabeza y además fortalece los músculos del cuello. En esa posición, el bebé siempre debe permanecer supervisado.

Ejercicios

Los ejercicios de fisioterapia se indican para los casos en los que hay tortícolis. El objetivo es aumentar el rango de movimiento del cuello, en particular a través de estiramientos de esta zona. Esto también le ayudará al pequeño a desarrollar sus habilidades motrices.

Es muy importante que estos ejercicios se hagan solo por indicación médica y siguiendo las instrucciones de forma rigurosa. De lo contrario, podrían resultar contraproducentes.

Terapia de casco corrector

En algunos casos, puede indicarse el uso de cascos o cintas para moldear el cráneo del bebé. Tales dispositivos aplican presión sobre las zonas abultadas, al tiempo que alivian la presión sobre otras partes.

Lo usual es que este tipo de tratamiento se inicie a los 5 o 6 meses de edad. El bebé debe llevar el casco todo el día, excepto durante el baño. Sin embargo, no hay evidencia de que este método sea eficaz. Asimismo, podría causar irritación en la piel e, incluso, generar angustia al bebé.

Cirugía

Es muy raro que se requiera de cirugía para tratar el síndrome de la cabeza plana de origen postural. Por lo general, se reserva solo para los casos de plagiocefalia congénita. La intervención quirúrgica permite liberar la presión del cráneo para que el crecimiento se produzca de una manera normal.

El pronóstico para los bebés con síndrome de la cabeza plana es excelente. La mayoría de ellos suelen mejorar de forma notable cuando pueden sentarse solos. Aun así, es conveniente mantenerse atento a los cambios en la cabeza e informar al médico de cualquier modificación.

Los bebés siempre deben dormir boca arriba, ya que esta es la postura más segura para ellos. Sin embargo, es conveniente cambiarlos de posición de vez en cuando y ponerlos bocabajo cuando estén despiertos. Esta es una manera de prevenir la plagiocefalia postural.

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Con Información de: Mejorconsalud.as.com

         

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