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Un marcapasos es un pequeño dispositivo que se coloca debajo de la piel del pecho para ayudar a controlar los latidos del corazón. Se utiliza para hacer que el corazón lata de manera más regular si la persona tiene un latido irregular (arritmia), particularmente lento. La implantación de un marcapasos en el pecho requiere un procedimiento quirúrgico.

La causa más frecuente para implantar un marcapasos es la bradicardia (frecuencia cardiaca lenta, por debajo de 60 latidos por minuto). Mediante la regulación del ritmo cardiaco, este dispositivo contribuye a eliminar los síntomas de este tipo de arritmiasíncope (pérdida de conocimiento), mareos, fatiga

También permite reducir el riesgo de muerte súbita que conllevan las bradicardias más graves. No obstante, no previene ni detiene la enfermedad cardiaca subyacente. Los marcapasos son aparatos eléctricos -equiparables a miniordenadores- capaces de detectar los latidos cardiacos y de emitir pequeñas descargas eléctricas cuando los impulsos del corazón fallan o son demasiado lentos.

Generalmente, se conectan con el corazón a través de un cable muy fino, aunque los marcapasos más modernos no llevan cables.

Origen del marcapasos

La historia de este dispositivo tiene ya más de 60 años. El primer marcapasos interno fue implantado en 1958 en el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) a un paciente que tenía un tipo de bradicardia conocida como bloqueo aurículo-ventricular completo y sufría entre 10 y 15 síncopes al día. Aunque este primer aparato apenas le duró unas horas, a lo largo de su vida le fueron colocando los marcapasos más modernos en cada momento, hasta un total de 26. Murió en 2001 a los 86 años a causa de una enfermedad muy distinta: un melanoma.

Un tratamiento muy eficaz

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No todas las bradicardias son patológicas. De hecho, es muy frecuente en personas sanas, como los deportistas que entrenan habitualmente y, generalmente, no necesita tratamiento. Viene a ser una adaptación del corazón a la actividad intensa.

Pero otras formas sí entrañan riesgos importantes. Así lo corrobora Javier Jiménez Candil, presidente de la Asociación del Ritmo Cardiaco de la Sociedad Española de Cardiología (SEC): “Una bradicardia en un paciente sano no tiene ninguna repercusión patológica, pero una bradicardia grave en un paciente que haya sufrido un infarto o que tiene un deterioro de la función ventricular puede poner en compromiso su vida”. En esos casos, lo más habitual es que se precise la implantación de un marcapasos.

El pronóstico de las personas que viven con este aparato es excelente. Es una técnica segura, con una tasa muy baja de complicaciones y que permite una supervivencia equiparable a la de otras personas de la misma edad y condición.

Tipos de marcapasos

Según la patología que presente el paciente, podrían colocarle uno de los siguientes tipos de marcapasos.

  • Marcapasos de cámara individual. Este tipo de marcapasos generalmente transporta impulsos eléctricos al ventrículo derecho del corazón.
  • Marcapasos de doble cámara. Estos marcapasos transportan impulsos eléctricos al ventrículo derecho y a la aurícula derecha del corazón para ayudar a controlar el tiempo de las contracciones entre las dos cámaras.
  • Marcapasos biventricular.  También llamado terapia de resincronización cardíaca, es para personas con insuficiencia cardíaca con sistemas eléctricos anormales. Este tipo de marcapasos estimula las cámaras inferiores del corazón (ventrículos derecho e izquierdo) para que el corazón lata de manera más eficaz.

Preparación antes de la operación

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Antes de que el médico decida si  la persona necesita un marcapasos, le hará varias pruebas para encontrar la causa del ritmo cardíaco irregular. Estos pueden comprender los siguientes:

  • Electrocardiograma. En esta prueba no es invasiva, se colocan parches sensores con cables, llamados «electrodos», en el pecho y, a veces, en las extremidades para medir los impulsos eléctricos del corazón.
  • Monitoreo Holter. Esta es una versión portátil de un ECG. Es especialmente útil para diagnosticar alteraciones del ritmo que ocurren en momentos impredecibles. La persona lleva puesto el monitor y este registra información acerca de la actividad eléctrica de tu corazón mientras realizas tus actividades normales durante uno o dos días.

Algunos dispositivos personales, como los relojes inteligentes, ofrecen monitorización de electrocardiograma.

Ecocardiograma. Esta prueba no invasiva utiliza ondas sonoras inofensivas mediante las cuales el especialista observa la acción del corazón. Se coloca en el pecho un pequeño instrumento llamado transductor. Transmite las ondas sonoras recogidas (ecos) del corazón a una máquina que utiliza los patrones de ondas sonoras para componer imágenes de los latidos del corazón en un monitor.

  • Prueba de esfuerzo. Algunos problemas cardíacos aparecen solo durante el ejercicio. Para una prueba de esfuerzo, se realiza un electrocardiograma antes e inmediatamente después de haber caminado en la cinta o haber montado una bicicleta fija. En algunos casos, se puede realizar un ecocardiograma o un diagnóstico por imágenes de medicina nuclear.

Diferencia entre marcapasos y desfibrilador

Hay otro dispositivo implantable que se suele confundir con el marcapasos: el desfibrilador. Sin embargo, no son lo mismo. Su aspecto es parecido y se colocan mediante el mismo procedimiento, pero su función es muy distinta.

Mientras que el marcapasos se utiliza para corregir la conducción eléctrica del corazón que da lugar a alteraciones en el ritmo al que late, el desfibrilador proporciona una descarga o shock eléctrico al corazón cuando desarrolla un ritmo caótico que resulta incompatible con la vida.

En definitiva, previene la muerte súbita cardiaca. Las patologías que suelen provocar ese ritmo caótico son, sobre todo, la taquicardia ventricular y la fibrilación ventricular.

Qué pueden hacer y qué no las personas con marcapasos

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Existe cierta confusión en torno a lo que pueden hacer y las limitaciones de las personas con marcapasos. La Fundación Española del Corazón enumera los aspectos más importantes:

Se puede

  • Utilizar aparatos de rayos X (hacerse radiografías).
  • Manejar el mando a distancia de la tele, transmisores de televisión, hornos microondas, detectores de metales, almohadillas eléctricas, radios de aficionados, afeitadoras eléctricas y mantas eléctricas
  • Conducir
  • Mantener relaciones sexuales.
  • Utilizar teléfonos móviles (se recomienda alejarlo al menos 15 cm del marcapasos). 
  • Practicar deportes de forma moderada, incluso natación (acompañado) y tiro (en este caso se debe utilizar la escopeta con el brazo opuesto al lado en el que está el marcapasos).

No se puede

  • Manipular equipos pesados, motores con imanes potentes, taladradoras eléctricas e instrumentos vibradores. 
  • Utilizar equipos para soldar.
  • Someterse a algunos de los aparatos utilizados por los dentistas.
  • Hacerse pruebas de resonancia magnética (salvo con algunos de los marcapasos más modernos), máquinas de radioterapia para el tratamiento del cáncer y máquinas eléctricas que no tengan toma de tierra.
  • No se deben usar mochilas ni sujetadores con tirantes muy apretados
  • Si se viaja en avión, hay que advertir en el control de equipajes de la presencia del marcapasos.

Mantenimiento y recambio

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Los marcapasos requieren controles periódicos y un adecuado mantenimiento. Constan de un generador, que se implanta habitualmente bajo la piel justo debajo de la clavícula, y cables, que se colocan a través de una vena que llega al corazón.

Una vez colocado, el dispositivo se puede ajustar, revisar y programar desde el exterior, mediante un ordenador llamado programador que maneja el médico que realiza las revisiones.

Al cabo de un tiempo, es necesario cambiar el generador porque se agota la pila que lleva. La batería puede durar entre cinco y diez años, dependiendo de sus características y de la activación permanente o intermitente que precise el paciente.

El recambio requiere una nueva cirugía, que es más sencilla que la primera porque, excepto cuando se ha detectado algún fallo en los cables, solo se sustituye el generador.

Riesgos

Las complicaciones de una cirugía para implantar el marcapasos son pocas, pero podrían incluir lo siguiente:

  • Infección donde se implantó el marcapasos
  • Reacción alérgica al tinte o a la anestesia que se usa durante el procedimiento
  • Hinchazón, hematoma o sangrado en el lugar del generador, especialmente si tomas anticoagulantes
  • Daño en los vasos sanguíneos o nervios cerca del marcapasos
  • Colapso pulmonar

Resultados

Un marcapasos debería mejorar los síntomas causados por los latidos cardíacos lentos, como la fatiga, el mareo y los desmayos.

El médico siempre debe revisar el marcapasos cada tres a seis meses. Es importante mantener un peso adecuado para evitar que las piernas o los tobillos se hinchan, o sufrir de otras patologías

La batería del marcapasos debería durar entre cinco y 15 años. Cuando la batería se agote, deberán hacer una cirugía para reemplazarla. El procedimiento para cambiar la batería del marcapasos suele ser más rápido y requiere menos tiempo de recuperación que el procedimiento para implantar el marcapasos.

Debido a que la mayoría de los marcapasos actuales se ajustan automáticamente a la frecuencia cardíaca de acuerdo con el nivel de actividad física, se puede permitir retomar un estilo de vida más activo.

En caso de tener un marcapasos y contraer una enfermedad terminal no relacionada con el corazón, como el cáncer, es posible que el dispoitivo pueda prolongarte la vida. Los médicos y los investigadores tienen opiniones diferentes sobre desactivar un marcapasos en situaciones terminales.

Es posible que también desees hablar con tus familiares u otra persona designada para tomar decisiones médicas por ti sobre qué desearías hacer en situaciones de atención de enfermos terminales.

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Con Información de: Cuidateplus.marca.com

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