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El vínculo con la comida se genera desde la lactancia materna, en el momento que el bebé es amamantado y empieza a sentir emociones de cuidados, cariño y calor

Así lo indica, Victoria Márquez, licenciada en Nutrición y Dietética, quien dice que con la comida se puede transmitir amor, alegría e incluso establecer relaciones, porque significa reencuentro e integración.

«La comunicación a través de la comida, puede relacionar el lenguaje de que una persona es dulce o no, como señal que alguien nos cae mal. Es una comunicación sin palabras», dice Márquez.

A veces cuando comemos lo hacemos en base a  las emociones de ira y rabia, «comemos menos cuando estamos deprimidos», señala la Nutricionista.

«Pero todos los seres humanos presentan este episodio de comer emocional, en la búsqueda de respuestas negativas», dice Márquez.

«Por lo que hay que respetar las sensaciones de hambre y ansiedad y esto se maneja conectándonos con las emociones en el momento y no reprimirlas con la búsqueda de algún alimento», agrega la Nutricionista.

Comida emocional y fisiológica

Agrega que esto se puede hacer a través de técnicas de relajación, seguimiento médico con un nutricionista y psicólogo, así como con la alimentación nutritiva de hambre y ansiedad, respetando los antojos.

«La alimentación intuitiva requiere de entrenamiento entre el cuerpo y la comida, con actividad física regular y conectar con la emoción del momento«, dice Márquez.

«Porque ante las dificultades para expresarse se comunican a través de la comida, porque es una forma de fijar la atención y de ser consciente de las emociones que se están sintiendo en el momento», señala la Nutricionista.

Resalta Márquez, que es importante reconocer cuando se está sintiendo hambre fisiológica y hambre emocional.

Señala que el hambre emocional comienza en el cerebro y la fisiológico en el estómago. 

«El hambre emocional es repentino, el fisiológico es progresivo. El emocional te deja sentimientos de culpa y el fisiológico no, porque el hambre se sacia», dice la Nutricionista. 

Recomienda Márquez, buscar alternativas saludables como los alimentos que no contienen azúcar refinada, sino que están endulzados con estevia (edulcorante natural) o con miel.

«Que si bien es bastante calórica, es un producto menos refinado a comparación del azúcar», agrega Márquez.

Victoria Márquez, licenciada en Nutrición y Dietética, coloca a disposición sus cuentas @victoriamarquez y @thefoodmindset en Instagram para ampliar detalles de este y otros temas de interés.

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