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El acné se forma principalmente por la obstrucción de los poros de la piel y en muchos casos es provocado por factores hormonales, aunque también suele estar asociado a otros componentes genéticos, alimenticios y psicológicos

Cualquier persona puede sufrir de acné, aunque es una patología muy relacionada con la adolescencia (lo padece el 80% de los jóvenes). En los hombres tiende a solventarse entre los 20-25 años; mientras que en mujeres, puede persistir hasta los 30-40 años.

Lávate bien la cara

Es un error bastante común pensar que si utilizas un gel o jabón de limpieza del rostro para tratar el acné, conseguirás que estos desaparezcan, pero la sorpresa viene cuando te das cuenta que si no utilizas un producto adecuado para tu tipo de piel por mucho que te laves la cara, los granos  jamás se irán. 

No olvides nunca lavarte bien el rostro, especialmente si te maquillas, lo importante es no abusar de ellos ya que entonces eliminarás parte de la barrera protectora de la epidermis en tu rostro, provocando que la piel sea cada vez más susceptible a que aparezcan granos o que por ejemplo, se reseque la cara por el frío.

Lo ideal es lavarse la cara (solo con agua) por la mañana al levantarnos y usar todos los jabones y productos que queramos para lavarnos la cara de nuevo por la noche, antes de irnos a dormir. Notarás de inmediato como tu rostro mejora.

Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té contiene propiedades antisépticas y antibacterianas naturales que disminuyen el acné. 

Está perfectamente indicado para tratar las infecciones cutáneas, pero también puede ayudar en caso de los molestos granos que surgen de un día para otro.

La mejor forma de utilizarlos es la siguiente: diluye una o dos gotas de aceite de árbol de té con aceite de almendras y, con un hisopo de algodón, aplica suavemente sobre cada grano que te haya salido. En pocas horas, estos se secarán y desaparecerán.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio es un excelente aliado para desinflar las espinillas y disminuir su tamaño y enrojecimiento. Simplemente disuelve una cucharada de bicarbonato de sodio en un poco de agua y aplica la pasta sobre el grano. Dejar actuar unos minutos y aclarar.

Pasta de dientes

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Es uno de los remedios más utilizados hasta ahora, el clásico consejo de la abuela por lo tanto absolutamente funcional. Aplica una pequeña cantidad de pasta de dientes (preferiblemente blanca) en el grano antes de irte a dormir y déjala reposar durante la noche. La pasta de dientes ayudará a aliviar el dolor y el enrojecimiento al secar el grano hasta que desaparezca.

Miel

La miel es conocida por tener propiedades antisépticas y antimicrobianas, indicadas para eliminar las bacterias responsables de la piel propensa al acné. Sumerge un algodón en miel y aplícalo sobre la piel como si fuera un limpiador facial . Déjelo reposar unos minutos y luego enjuaga.

Mascarilla de arcilla

Aplicar un poco de arcilla verde, mezclada con agua, en el rostro o tan solo en la zona del grano, te permitirá poder reducir el volumen de este y que desaparezca en poco tiempo. Debes aplicar y dejar que actúe durante 15 minutos, para luego aclarar. La arcilla verde tiene además propiedades matificantes, por lo que es muy aconsejable si tienes la piel muy grasa.

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Con Información de: Okdiario.com

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