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Diversos estudios refieren que abrazar un oso de peluche, puede ser de gran ayuda para que los hombres y mujeres que atraviesan momentos de soledad, tristeza y ansiedad puedan recomponerse.

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El estudio fue publicado en el Journal of Consumer Research, llevado a cabo por el Doctor Chris Janiszewski de la Universidad de Florida. Ellos encontraron que tras la necesidad de acariciar o abrazar, existe un «instinto animal» que compartimos con el resto de mamíferos.

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Los estímulos táctiles liberan neurotransmisores asociados al bienestar y el placer; al acariciar el suave pelo de un peluche, el cerebro libera neurotransmisores asociados al bienestar y placer.

Otro estudio de la Universidad de Amsterdam demostró que el contacto con los peluches tiene beneficios para la salud, pudiendo aliviar la angustia existencial.

Por su parte, la psicóloga Clara Molina asegura que la terapia con peluches para adultos es un buen catalizador de emociones porque ayudan a sobrellevar situaciones complicadas.

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«Apoyarse en psicología con peluches es una buena alternativa ya  que éstos se les cataloga como objetos de apego. Representan la seguridad, el cariño y la paz que necesitamos. Como sucede con el osito de nuestra infancia, ese amigo fiel que siempre escucha y nunca critica», refiere Salud 180.

«Cuando somos niños, nuestros peluches actúan como «objetos de transición», que ayudan a aliviar el estrés de la separación ya que «tranquilizan y consuelan al niño. Abrazar un peluche en la edad adulta o dormir con uno, es una manera sana de liberar emociones y sacar lo que lleva uno dentro», afirmó la experta.

Mientras abrazar a un peluche no perjudique la habilidad de una persona de funcionar normalmente en el trabajo, el amor y la vida, todo estaría corriendo en un ambiente normal, asegura Clara Molina.

«Los peluches nos dan seguridad cuando estamos en situaciones poco familiares, estresantes o nuevas. Abrazarlos provoca una liberación de oxcitocina, la hormona de la felicidad», finalizó.

Así que saca de tu clóset ese osito de peluche que tenías refundido en lo más profundo y para que te acompañe en los momentos difíciles de tu vida.

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