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La discreción, respeto, buen humor y deseo de conocer a los demás son los principales valores que se esconden detrás de los swingers, aquellas personas que realizan actividades no monógamas que se experimentan en pareja.

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Según la cosmogonía occidental, las relaciones de pareja deben enfocarse en una serie de conceptos inamovibles: la fidelidad, intimidad y exclusividad.

La monogamia es el modelo imperante en las relaciones afectivo-sexuales, que se basan en un ideal de exclusividad sexual durante el periodo de tiempo en la que ambas partes consideren oportuno.

Asertividad

El vínculo que une a las personas monógamas es el matrimonio, la ley o el derecho consuetudinario.

Esta válida concepción de las relaciones de pareja son únicas y estáticas para siempre. El problema de esta noción es que cada vez son menos las personas que encajan en esta cosmovisión. No estamos biológicamente programados para desear físicamente a una sola persona.

Apertura a la experiencia

Cuando nos abrimos al deseo de experimentar otras posibilidades, nos damos cuenta de que no todo el mundo está psicológicamente preparado para ver a su pareja acariciándose con otra persona.

No existe una sola manera de realizar intercambios de pareja; las principales maneras de realizarlo son:

  • Mirar como otra pareja se relaciona sexualmente solamente entre ella.
  • Ser observado mientras tú y tu pareja practicáis sexo.
  • Participar en sesiones de grupo con una o más parejas.
  • Soft Swing: besos, caricias o sexo oral con una tercera persona.
  • Full Swap: tener relaciones sexuales completas con penetración sexual con una persona diferente a la pareja habitual.

Claves

La confianza es una de las claves de todo intercambio de pareja; no porque sea lo más importante, sino porque la confianza es clave en la construcción de una relación de pareja y objetivos comunes.

Acostarte con otra persona o hacerlo delante de la tuya, requiere un trabajo previo en el que la confianza juega un papel esencial.

Una vez hayas valorado que puedes participar en un intercambio de parejas, es el momento de compartirlo con tu pareja desde su asertividad individual, pero desde la confianza que tienen construida desde que nació la relación.

Sé paciente; no se nace swinger, se llega a serlo. Necesitas encontrar tu propia postura y ubicación dentro de esa práctica sexual; el intercambio de parejas no lo decides en un instante ni lo planteas de una tacada. Se trata de un proceso de búsqueda, como tantas otras cosas en una relación. Necesitas darte tu tiempo para incorporarlo y comprender qué ocurre.

Ser paciente

Con información de: ObjetivoBienestar

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