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Los ácidos grasos omega 3, tan presentes en las nueces y en el pescado azul, se han demostrado unos aliados imprescindibles de nuestra salud cardiovascular, reduciendo el colesterol y la presión arterial. Además, mejoran las defensas, previenen la pérdida de visión, protegen contra enfermedades como la diabetes y el cáncer.

Sabemos que son la clave para nuestra salud, pero ¿te has preguntado alguna vez si consumes una cantidad suficiente?

Se recomienda una ingesta de ácidos grasos omega 3 de 1,6 y 1,1% en hombres y mujeres, respectivamente. Y como nuestro cuerpo no es capaz de generar este tipo de nutrientes, solamente podemos obtenerlos a través de la ingesta de alimentos como pescados azules, semillas, frutos secos como nueces, huevos o leche, entre otros.

Piel seca

Una de las ventajas de las grasas Omega-3 es que son muy buenas para la piel. Se encuentran en la membrana externa de las células. Cuanta mayor falta de ellos tengas, más seca se verá tu piel. Los ácidos Omega-3 también contribuyen a la absorción cutáneade ciertos nutrientes, a la vez que expulsan los productos nocivos de desecho. El resultado es una piel resplandeciente, de mucho mejor aspecto.

Cabello débil y sin ‘vida’

Lo dicho para las paredes de las células de la piel es válido para los folículos pilosos, donde en condiciones normales se instalan. Los Omega-3 nutren el cabello y lo fortalecen. Además reducen la inflamación del cuero cabelludo, evitando una posible caída del pelo.

Uñas frágiles

Las uñas blandas, las que se deshacen por capas o las simplemente frágiles, son indicios de falta de algo en tu cuerpo, y podría ser de Omega-3. Si tienes problemas con las uñas, prueba a aumentar tu ingesta de dichas grasas. Aprovechamos para decir que lo ideal es tomarlas (y esto es válido para minerales, vitaminas y, en general, todos los nutrientes) en su estado natural. En concreto, en el caso de los Omega-3, varios estudios concluyen que los Omega-3 procedentes de fuentes animales, como el pescado azul, son los de absorción más fácil por el cuerpo que los procedentes de fuentes vegetales. Intenta por tanto comer más pescado azul.

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Problemas de sueño

Así de concluyente fue un estudio de la Universidad de Oxford, que aseveró que quienes tenían niveles más altos de Omega-3 disfrutaban de un sueño de mayor calidad. Hay que hacer notar que es mejor consumirlos por la mañana o al mediodía, pues si lo haces a la hora de la cena, te pueden mantener despierto.

Falta de concentración

Es conocido el hecho de que la falta de Omega-3 puede generar problemas de concentración, de modo que, si es tu caso, aumenta el consumo de pescado azul. Mucha gente ha mejorado sus niveles de concentración aumentando la ingesta de Omega-3.

Cansancio

El cansancio es un problema muy complejo y puede tener muchas causas: no vamos aquí a dar con la receta universal para eliminarlo. Pero se sabe que una de esas causas puede ser la falta de ácidos Omega-3. Un estudio llevado a cabo en el Hospital Vall d’Hebron, de la Universidad Autónoma de Barcelona, así lo demostró. Elevar el consumo de ácidos Omega-3 en la dieta puede aumentar el nivel de energía.

Dolores de articulaciones

Los ácidos grasos Omega-3 derivados de pescados son agentes antioxidantes poderosos. Son importantes, además de lo ya dicho, para quienes padecen dolor en las articulaciones. Los omega-3 pueden prevenir el proceso de inflamación, que constituye el inicio del proceso que destruye los tejidos y las articulaciones.

Fuente: Alimente

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