Foto Referencial

Los labios son una parte delicada de nuestro cuerpo que debemos cuidar para mantenerlos suaves, lisos e hidratados. Además, si lo hacemos con productos naturales y masajeándolos habitualmente también podemos conseguir cierto volumen natural.

Explicamos cómo debemos exfoliarlos, hidratarlos, masajearlos y protegerlos, y advertimos sobre los peligros de usar determinados labiales que contienen sustancias peligrosas para nuestra salud.

Cuidados de los labios

Además, los labios requieren unos cuidados básicos especiales:

Limpieza: Han de limpiarse a diario, sobre todo si se usa pintalabios. Puede emplearse un desmaquillador natural que no contenga sustancias agresivas, pues al aplicarlo tan cerca de la boca esas sustancias podrían pasar al aparato digestivo.

Exfoliar: Los labios tienden a descamarse y agrietarse, en ocasiones hasta sangrar. Para evitarlo se puede realizar una exfoliación muy suave que elimine las pielecillas, aplicando algún exfoliante específico de labios o frotándolos suavemente con un cepillo de dientes de cerdas muy finas. Se eliminan las incómodas pieles que luego se resecan y la piel queda uniforme y sonrosada.

Hidratar: Para protegerlos frente a la deshidratación es imprescindible emplear un protector labial que evite la desecación, nutra en profundidad y proteja del sol. Existen muchos productos en el mercado, generalmente en forma de barra o de bálsamos para aplicar con el dedo. Se trata de formulaciones oleosas de mayor o menor dureza.

Los protectores labiales naturales o ecológicos incluyen ceras vegetales, aceites, miel, aceites esenciales y extractos de plantas regeneradoras.

Si se opta por una fórmula convencional, conviene evitar derivados del petróleo como vaselinas, parafinas o siliconas.

Foto Referencial

Los mejores protectores naturales para los labios

Cera de abejas: se emplea para dar consistencia al bálsamo y por su elevado poder cicatrizante.

Manteca de karité: ofrece una gran protección a la piel frente a los agentes externos y el sol. También suaviza, nutre, activa la regeneración cutánea y evita la formación de estrías labiales.

Miel: además de nutrir en profundidad y suavizar la piel, posee un efecto balsámico y cicatrizante.

Aceite de caléndula: tiene propiedades epitelizantes, cicatrizantes y emolientes. Está especialmente indicado para el tratamiento de herpes o pupas labiales. Aunque sean de origen vírico, mejoran con estos bálsamos, pues este actúan como antiinflamatorio, antivírico y cicatrizante.

Aceite de germen de trigo: como fuente natural de vitamina E, es adecuado en el tratamiento de labios descamados y agrietados, ya que acelera su regeneración.

Con información de: cuerpomente

Lea también: Remedios caseros para aliviar los dolores menstruales

Comenta y se parte de nuestra comunidad