Foto cortesía

El colesterol es una sustancia que forma parte de las membranas celulares de nuestro organismo y es necesario para la síntesis de algunas hormonas y tejidos. A partir de los 30 debemos comenzar a prestar más atención a los niveles de colesterol. Por esta razón, te decimos cuáles bebidas podrían afectarte.

La Asociación Americana de Cardiología (AHA, por sus siglas en inglés), publicó en su revista, «Journal of the American Heart Association», los resultados de la influencia de las bebidas azucaradas en los niveles de colesterol.

Entre el 40% y 50% de los adultos en Estados Unidos sufren de dislipidemia, caracterizada por triglicéridos altos, colesterol LDL -el malo- elevado y colesterol HDL -el bueno- bajo, lo que implica un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Estudios realizados

Estudios observacionales evidencian que existe una asociación positiva entre el consumo de azúcar añadida y el riesgo de padecer patología cardiovascular.

Ensayos realizados tanto en animales como en humanos, evidencian que el consumo de grandes cantidades de azúcar, transformadas en refrescos, bebidas con sabor a frutas, bebidas deportivas, tés y cafés previamente endulzados, inducen rápidamente dislipidemia.

Nicola McKeown, epidemióloga del Jean Mayer USDA Human Nutrition Research de la Universidad de Tuffts (Boston, EEUU), estudió datos médicos observacionales de hasta 5 924 participantes de las cohortes de descendientes y generación tres del Estudio del Corazón de Framingham, quienes recibieron seguimiento durante 12 años.

Durante este estudio, las bebidas fueron identificadas como: más de 354 ml de bebidas azucaradas, así como refrescos, bebidas con sabor a frutas, tés y cafés endulzados; y la misma cantidad en bebidas endulzadas de bajas calorías, que incluyen refrescos «light» edulcorados natural o artificialmente, y bebidas aromatizadas o 238 ml de jugos 100% de fruta como naranja, manzana y otros derivados sin azúcares agregados.

Los integrantes se clasificaron en cinco grupos ordenados según la frecuencia con la que consumieron este tipo de bebidas, desde una ingesta baja (1 por mes) hasta una ingesta alta (1 por día).

Análisis

Los investigadores estudiaron cómo las diferentes bebidas y sus grados de consumo se relacionan con los cambios en los niveles de colesterol y triglicéridos en cuatro años. Descubrieron lo siguiente:

  • Consumir frecuentemente hasta 354 ml de zumo 100% de fruta por día, no se asoció a cambios adversos en el colesterol o dislipidemia, sin embargo, los investigadores advierten que se necesita más estudio para garantizar esto.
  • Tomar bebidas endulzadas bajas en calorías no parecía relacionarse con riesgo de dislipidemia en las personas que las consumían regularmente.
  • Consumir bebidas azucaradas (más de 354 ml por día) se relacionó con una incidencia de un 53% más elevada de triglicéridos altos y una incidencia un 98% más alta de colesterol HDL bajo comparado con aquellos que bebieron menos de una porción mensual.

McKeown señaló que «reducir la cantidad o eliminar el consumo de bebidas azucaradas puede ser una estrategia que podría ayudar a las personas a mantener sus triglicéridos y colesterol HDL en niveles más saludables».

«Y aunque nuestro estudio no encontró consecuencias negativas sobre los lípidos en la sangre al beber bebidas endulzadas bajas en calorías, puede haber otras consecuencias para la salud con su consumo. El agua sigue siendo la bebida más saludable», dijo.

La AHA sugiere eliminar el consumo de bebidas azucaradas para disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Con información de: alimente.elconfidencial.com

Comenta y se parte de nuestra comunidad