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Tener una piel saludable y joven a pesar de que pasen los años, no es algo sencillo y menos si consideramos que la constante exposición al sol, la contaminación, el consumo de tabaco y otros factores influyen en su estado.

Es cierto que en la actualidad es muy fácil acceder a cientos de tratamientos para su cuidado y reparación; sin embargo, lo que pocas tienen en cuenta es que gran parte de los resultados dependen de otros hábitos comunes de la rutina diaria.

Por tal motivo hoy vamos a revelar esas 7 costumbres que influyen de forma negativa en la salud de la piel y que, en gran medida, se pueden evitar. ¡Descúbrelas!

1. Dormir maquillada

Por muy cansada que te sientas, más te vale que le dediques unos minutos a tu rostro para limpiarlo y eliminar todo resto de maquillaje.

Durante la noche la piel tiene mayor capacidad de absorción y al no ser limpiada puede ser el lugar propicio para la proliferación de bacterias, que favorecen la aparición de imperfecciones y arrugas tempranas.

2. Mala Alimentación

¿Eres de las que no se fija en lo que come? Aunque la mayor parte del tiempo lo ignores, la comida rápida influye en la aparición de alteraciones en la piel y hace que luzca más opaca. ¿Qué debes hacer? ¡Simple! Empieza ahora mismo a sustituir los excesos de azúcares, grasas y carbohidratos por más frutas, vegetales, cereales integrales y ácidos grasos esenciales.

3. Apretar los granitos

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Para muchas puede ser toda una tentación esos granitos o espinillas que aparecen en la cara. Parece simple apretarlos para deshacerse de ellos pero, en realidad, esto es un error.

Al eliminarlo es muy probable que el poro se infecte y se vuelva más grande; además, también existe el riesgo de dejar una cicatriz, puedes optar por aplicarte algunos tratamientos naturales o acudir al dermatólogo.

4. Dormir mal

¿No logras conciliar bien en sueño? ¡Ten cuidado! No dormir bien implica una serie de consecuencias tanto de salud física como emocional. En el caso de la piel influye de forma directa, ya que hace que se vea más opaca y le abre paso a la aparición de ojeras, arrugas prematuras y bolsas en el contorno de los ojos.

5. Exponerse demasiado al sol

El sol es un gran aliado para lograr un bronceado perfecto; sin embargo, aunque te encante mejorar el tono de tu piel mediante esta técnica, lo mejor es evitarlo.

La exposición excesiva a los rayos UV conlleva al desarrollo de manchas, paño, arrugas tempranas y otras alteraciones que dejan ver los temidos signos de la edad. Pero, además, está comprobado que este mal hábito es una de las causas principales del cáncer de piel.

6. El sedentarismo

Este hábito no solo influye en tu peso y tu figura, también tiene mucho que ver con el estado de tu piel. Mediante la actividad física los vasos sanguíneos se dilatan, lo que permite que la sangre circule mejor por el cuerpo, obteniendo a la vez mayor luminosidad y elasticidad.

7. No beber agua

El agua es fundamental para conservar la hidratación de la piel y desempeñar muchas otras funciones del cuerpo. Es cierto que la humectación de la piel depende en gran medida de las cremas de uso tópico; no obstante, tomar agua desempeña un papel importante que no debemos ignorar.

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Con Información de: Glamour.mx

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