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Las brumas faciales son aquellas que hidratan en ambientes secos y preparan la piel antes del maquillaje, pero además sus esencias te hacen sentir bien. ¿Quieres saber más?

Dentro del mundo de la belleza y bienestar se habla con frecuencia de los facial mists, un producto cosmético que forma parte de la rutina de cuidados.

¿Cuándo se utilizan las brumas faciales?

1. Al maquillarse

Las brumas son utilizadas para antes y después de una sesión de maquillaje. Funcionan tanto preparando la piel como fijando el maquillaje, para que se mantenga intacto durante más horas.

2. Cuando haces deporte

Al momento de practicar deportes resultan interesante, de igual manera tras una sesión de entrenamiento, ya que ayudan a prevenir la oxidación y los efectos de los radicales libres.

3. En ambientes secos

En espacios con poca ventilación o, en invierno, cuando se usa la calefacción, ayudan a evitar la sensación de sequedad y tirantez.

4. En verano

Cuando comienza el calor resultan muy refrescantes. De hecho, se pueden usar en cualquier momento en que se sienta que se necesita reavivar la piel.

¿Cómo se usan las brumas faciales?

El uso de estos mists es muy sencillo:

  • Por lo general, suele incluir un dosificador en espray que permite disfrutar de un efecto de «rocío» sobre la piel.
  • Se pulverizan a una distancia de unos 5-10 cm del rostro sobre la piel seca, a cualquier hora del día.
  • También se puede aplicar con ayuda de unos discos de algodón llenos en el producto, pero, de esta manera, se pierde ese efecto de rociado refrescante sobre la piel, tan interesante en este tipo de referencias.
  • Luego se deja secar de forma natural sobre el rostro, por evaporación.
  • Agitar antes de usar. Si la bruma elegida contiene partículas dispersas en su interior, como plantas, flores o incluso gemas, se ha de agitar antes con suavidad para que se activen e integren las propiedades de los ingredientes.

Con información de: https://www.cuerpomente.com/

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