Los corredores suelen ser los deportistas ameteur que más se preocupan por su peso: ellos saben que un kilo más, o menos, pueden marcar la diferencia a la hora de mejorar una marca en la carrera.

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Por eso es tan importante la planificación de una dieta de cara a una competencia, prácticamente tanto como la planificación de los entrenamientos; los corredores tienen que ser capaces de dar todo lo posible en los entrenamientos, al mismo tiempo que mantienen una buena masa muscular.

Cuanto más pesas, peor rendimiento tienes

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¿Cuántos segundos puede costarte en una carrera llegar con un par de kilos de más? Esto es lo que analizó un estudio realizado a finales de los años 70 en la Universidad de Georgia, uno de las fuentes clásicas cuando hablamos de la relación entre peso corporal y velocidad de los corredores.

En dicho estudio se concluyó que el peso corporal (sin distinguir entre masa muscular y masa grasa) influye directamente en la velocidad que un corredor puede alcanzar en carrera, y que su porcentaje de grasa corporal se relaciona de forma inversamente proporcional a su capacidad aeróbica.

Los atletas que se sometieron al estudio, y que incrementaron su peso corporal en un 5%, 10% y 15% mediante la adición de cinturones y arneses de hombros lastrados, vieron empeorar su consumo máximo de oxígeno de forma proporcional al peso extra que llevaban sobre su cuerpo. Concretamente corrían una media de 89 metros menos en 12 minutos por cada 5% de peso extra que se añadía a su cuerpo.

A menor masa grasa, más velocidad

Un estudio publicado en 2017 cambió su metodología a la inversa; en lugar de añadirle peso a los atletas, se sustrae este de su cuerpo para comprobar cuánto mejoraban sin esos kilos de más.

Cada kilo de peso menos nos hace ganar 2,31 segundos por kilómetro aproximadamente. Las pruebas se realizaron durante una carrera de tres kilómetros, que tenía lugar primero con el peso de los atletas y después se eliminaba el 5% y el 10% de su peso a través del sistema de poleas.

Por cada 5% de peso eliminado, los corredores mejoraron su velocidad entre un 3,1% y un 5,2%: esto significa que por cada kilo de masa grasa perdido mejoramos nuestro rendimiento en un 1,4%. Cada kilogramo de masa grasa perdido nos haría ganar 2,31 segundos por kilómetro en esta prueba de 3 kilómetros.

En general se suele hablar de una ganancia de dos segundos por kilómetro por cada kilo de peso perdido, aunque debemos ser conscientes de que a la hora de perder peso, este no será enteramente de masa grasa, sino que es posible también bajar de peso debido a la pérdida de líquidos o a la pérdida de masa muscular.

Con información de: Vitónica

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