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Los niños malcriados son un reto para los adultos, pero también crecen sin haber adquirido habilidades personales básicas. Te contamos cómo evitar que eso ocurra.

Todos hemos visto a algunos niños gritar y patalear en mitad de un supermercado, pegar a otros o faltar al respeto a sus padres.

Es muy fácil detectar, desde fuera, cuándo un niño es malcriado, ya que sus comportamientos son llamativos.

cuando es nuestro hijo quien comete esas transgresiones no es sencillos aceptar ese error. Los niños malcriados son los más perjudicados por ese tipo de actitudes.

Terminan experimentando rechazo por parte de otras personas e involucrándose en constantes conflictos. Y, cuando llegan a la edad adulta sin haber adquirido muchas herramientas personales imprescindibles.

Acciones que pueden convertir a tu hijo en un niño malcriado

Límites inadecuados: Los niños necesitan límites para crecer emocional y psicológicamente sanos.

Te recomendamos algunas pautas sencillas como no se comen chuches antes de la cena o hay que recoger los juguetes después de utilizarlos.

No obstante, estos límites son claros y coherentes. Si cedes para que tu hijo no llore o para evitar un conflicto te estarás restando autoridad y enviando señales confusas.

Sobreprotección: Algunos padres, con el fin de facilitar la vida de sus hijos, terminan privándoles de la oportunidad de aprender a tolerar la frustración.

Por esta razón, los niños, cuando han de adquirir responsabilidades acordes a su edad y asumir las consecuencias de sus actos, no tienen una actitud adecuada,

Está bien que ayudes a tu hijo, pero no que lo hagas todo por él.

Autoritarismo: El extremo opuesto tampoco es adecuado. No podemos relacionarnos con nuestros hijos solo a base de órdenes, mandatos, gritos y amenazas.

Los niños necesitan sentirse amados, respetados, escuchados y tomados idos en cuenta. De lo contrario, el vínculo se deteriora y la rebeldía pueden incrementarse.

Mal ejemplo: ¿Te has parado a pensar cómo te diriges a tu hijo?

Si tiendes a alzarle la voz, a entrar en luchas de poder y a decirle “no” a todo, no es de extrañar que él repita e imite esas conductas contigo y con otras personas. Recuerda que tú eres su principal referente.

¿Cómo corregir y tratar con los niños?

Si es posible identificar una actitud problemática en los niños es posible corregirla. Para ello habrá que analizar en qué se ha fallado y realizar algunos ajustes en el estilo de crianza:

  • Establece normas claras y procura mantenerte firme en ellas. No ceda ante el cansancio o la presión.
  • Permite que tu hijo adquiera responsabilidades. No hagas por él lo que pueda hacer por sí mismo.
  • Cambia las órdenes y amenazas por respeto y diálogo. Explícale los motivos detrás de tus peticiones o de tus negativas a sus deseos. El tradicional “porque lo digo yo” no es suficiente.
  • Comienza a ser un ejemplo positivo. Dirígete a tu hijo como te gustaría que él lo hiciera con los demás y trata de no ponerte a su altura cuando grite, llore o te desafíe.
  • Refuerza los comportamientos adecuados. Comienza a valorar sus buenas actitudes y pasa más tiempo a su lado realizando actividades gratificantes para ambos.

Con información de: https://mejorconsalud.as.com/

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