reserva ovárica
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Conocer la reserva ovárica es clave, su funcionamiento es vital la salud reproductiva femenina. Muchísimas mujeres no conocen que existe este indicador que les puede ayudar a tomar la decisión correcta en el momento más oportuno.

La reserva ovárica  es la mayor o menor dotación folicular que tienen nuestros ovarios como mujeres en un momento dado. Es un parámetro importante desde los puntos de vista tanto endocrinológico como reproductivo.

Como se trata de un concepto medible que guarda relación con la calidad de los folículos y ovocitos disponibles, debe tratarse como un marcador de pronóstico, tanto de la fertilidad de la mujer, como del tiempo restante hasta su menopausia.

La reserva ovárica viene determinada por la interacción de tres factores: la dotación folicular inicial, su ritmo de pérdida, y la actuación de factores externos o individuales que pudiesen afectar a éstas dos circunstancias.

La disminución de la reserva ovárica es, además, un proceso fisiológico, continuo e irreversible, con una gran variabilidad que puede manifestarse a nivel étnico, familiar o individual. Los que nos indica que efectivamente nuestros hábitos de vida juegan un papel importante en la fertilidad.

Es por ello, que mujeres de la misma edad pueden tener potenciales reproductivos diferentes o responder de forma distinta a la estimulación ovárica.

¿Qué exámenes debo realizarme para conocer mi reserva ovárica?

La hormona antimülleriana (AMH) es un marcador que ofrece información sobre la cantidad de folículos ováricos de la mujer.

Esta hormona producida por los folículos de pequeño tamaño en los ovarios, es un indicador proporcional al número de óvulos disponibles que presenta la mujer a cada edad. De esta manera, podemos conocer si se tiene una baja reserva ovárica, y así poder actuar a tiempo.

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¿Qué debes saber sobre la hormona antimülleriana (AMH)?

En primer lugar, que la hormona antimülleriana (AMH) es la sustancia responsable de diferenciar los órganos reproductivos masculinos y femeninos en el embrión cuando está dentro del útero de la mamá. Pero, cuando las mujeres somos adultas, la AMH se produce en nuestro ovario, en las células de la granulosa que rodean el óvulo.

Esta hormona es producida por los folículos más pequeños que hay en el ovario, controlando su crecimiento y, por tanto, el gasto de óvulos que tenemos. Es por ello que nos ayuda a medir la reserva ovárica, es decir, los óvulos que nos quedan almacenados en el ovario y que podremos seguir utilizando en los próximos meses o años.

Lamentablemente la hormona antimuleriana va disminuyendo progresivamente con la edad, y su descenso es el marcador más precoz de envejecimiento ovárico. Después aparecen las alteraciones de otras hormonas, como la FSH o el estradiol. Por tanto nos ayuda a conocer el estado de tu ovario mucho antes e incluso será útil para saber aproximadamente cuándo se va a producir la menopausia.

Es importante saber que la reserva ovárica que tenemos en el ovario no se altera con el embarazo ni con las píldoras anticonceptivas. Por tanto, cuando suspendas las píldoras o culmines tu embarazo, los niveles de esta hormona se recuperarán su valor habitual.

La hormona antimuleriana no varía mucho a lo largo del ciclo menstrual y podemos medirla en cualquier momento del mes, a diferencia de otras hormonas como la FSH (que tiene que analizarse los días 2, 3 y 4 de la regla). Puede ser el único marcador de reserva ovárica que necesitamos analizar para conocer el estado del ovario, lo que disminuye el número de pruebas que tenemos que hacernos.

Si te ha tocado dar el paso hacia un tratamiento de alta complejidad como la fertilización in vitro (FIV), los valores de la hormona antimuleriana en sangre calculan la respuesta del ovario a los tratamientos de FIV/ICSI. Los niveles elevados nos informan de que obtendremos un mayor número de óvulos. Por otro lado, los niveles bajos (<1ng/ml) nos indican una respuesta ovárica disminuida.

Para calcular las posibilidades de éxito de un tratamiento de reproducción asistida, los médicos valoran en conjunto la edad y los niveles de reserva ovárica, por lo que una ecografía y un análisis de esta hormona son hoy imprescindibles, y aquí radica la importancia que como pacientes seamos capaces de educarnos y conocer para qué nos sirve cada análisis.

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El valor de esta hormona también nos sirve en las pacientes que han sido diagnosticadas de cáncer y han pasado por un tratamiento de quimioterapia o radioterapia, la hormona antimülleriana es muy importante para valorar el daño ovárico que estos tratamientos han podido ocasionar. También si has tenido una operación quirúrgica en los ovarios.

Por otra parte, si aún no estás decidida a tener hijos, los niveles que tengas de hormona antimülleriana te orientarán a saber cuánto tiempo puedes esperar. Además, también te ayudarán a decidir si es recomendable en tu caso preservar tu fertilidad con un tratamiento de vitrificación de ovocitos.

Es un hecho probado que cada vez más mujeres demoran en tener hijos, las demandas del mundo actual así lo manifiestan.

Actualmente las edades para embarazarse están por encima de los 31 años cuando en los años ochenta el promedio de edad para embarazarse era a los veinticinco años.

Entre los motivos fundamentales que han llevado a este retraso están, principalmente, no haber encontrado la pareja adecuada, la falta de facilidades para la conciliación o motivos económicos. Por todo esto, cuando las mujeres intentan quedar embarazadas su cuerpo no está tan preparado como cuando aún estaban en los veintes.

Y es justo en este punto donde la hormona antimülleriana tiene un papel fundamental, siendo una manera fiable para conocer la reserva ovárica, precisando la cantidad de óvulos que tiene una mujer, un marcador tanto de la fertilidad de esta como del tiempo restante hasta el establecimiento de la menopausia.

Las mujeres nacemos con una dotación ovárica finita de alrededor de un millón de ovocitos, de los cuales solo 400 aproximadamente llegarán a ser ovulados.

Que la mujer sea consciente de los óvulos que le quedan puede ayudarle a saber hasta qué edad puede concebir de forma natural, planificar los próximos pasos ante una futura maternidad o incluso la probabilidad de éxito que puede tener al someterse a un tratamiento de fertilidad.

Que las mujeres nos empoderemos cada día más de nuestra fertilidad y cómo manejarla, optimizarla e incluso preservarla es vital. Mucho sabemos sobre infinitos temas pero que poco a veces somos capaces de saber de nuestro propio organismo.

Quiero que cada día sepas más, que puedas llegar a tus consultas médicas informadas para entender perfectamente en dónde estás parada y a qué puedes estarte enfrentando. Te invito a conocer más a través de mis redes sociales @mipropositocreandovida y @yuraimamedinave

Un sentido abrazo con mucho cariño y recuerda siempre que la información es poder.

Yuraima medina

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