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Cuando sientas que te falta energía y te cuesta seguir con tus tareas, es el momento de tomar una pausa. Estos ejercicios pueden recuperar fuerzas y armonizan cuerpo, lo que te ayudarán a superar el bajón.

Ejercicios para recuperar fuerzas

1. Aplaude para recuperar fuerzas

Cualquier sonido puede modificar el ánimo, pero el más importante es el que se realiza con el propio cuerpo.

Con los aplausos, los tejidos vibran y se activan estímulos mentales.

Para ello debes seguir las siguientes indicaciones:

  • Colócate de pie o sentado.
  • Recorrido ascendente. Comienza a aplaudir desde la pelvis, realizando con las manos y los brazos un círculo que sube por la parte izquierda del cuerpo hasta llegar a la cabeza. En este recorrido aplaude siete veces.
  • Recorrido descendente. Continúa aplaudiendo otras tantas veces descendiendo por la parte derecha del cuerpo hasta la pelvis.
  • Hazlo tres veces en cada sentido y después observa lo sucedido.

¿Te animas a aplaudir?

2. Abre tu respiración y libérate

  • Escucha tu respiración y siente en qué lugar del tronco se expande al inspirar. 
  • Coloca la mano derecha sobre ese punto y realiza cinco respiraciones.
  • Pon la mano izquierda donde no hayas sentido la expansión del tronco y observa durante cinco respiraciones si realmente hay o no hay expansión.
  • Imagina que el aire que inspiras va hacia las palmas de las manos desde los pulmones y que desde las palmas de las manos lo expiras a través de los pulmones por la nariz.
  • Al final, deja las manos a los costados del cuerpo, escucha atentamente la respiración durante 10 respiraciones y observa cómo ha cambiado.

3. Palmea para despejarte

  • Pon las palmas de las manos una frente a la otra y frótalas realizando círculos.
  • Con las muñecas relajadas, palmea vigorosamente con las puntas de los dedos la zona del pulmón, bajo las axilas y la parte alta de la espalda, hasta donde llegues.
  • Frota con las palmas el cuello, desde la parte alta del pecho hasta la nuca y debajo de la mandíbula.
  • Con las yemas de los dedos sobre la cabeza, palmea muy tenuemente desde la frente hasta la nuca
  • Acaricia la cara 3 veces con las palmas hasta las puntas de las orejas. Ve aumentando la presión.
  • Lávate en seco con las palmas desde la frente hasta la nuca y desde el cuello hacia delante con los brazos relajados.
  • Escucha tu cuerpo tres respiraciones.

Con información de: https://www.cuerpomente.com/

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