aceite de semilla de uva
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El aceite de semilla de uva se extrae a partir de la trituración de las pepitas que se encuentran dentro del fruto.

Gracias a su aroma y sabor afrutado, el aceite de semilla de uva es muy utilizado en la maceración de carnes y preparación de vinagretas. También es apreciado en la cosmetología por sus altos niveles de ácido linoleico, un ácido graso omega 6 que puede mejorar la salud de la piel.

Propiedades del aceite de semilla de uva

Como todo aceite, el derivado de las semillas de uva contiene un 99,9% de grasas, entre las cuales predominan los ácidos grasos insaturados, siendo mayor la proporción de ácido linoleico (omega 6) que linolénico (omega 3).

Asimismo, cuenta con polifenoles con efecto antioxidante, fitoesteroles, tocoferol, carotenoides y muchos otros fitoquimicos más que se asocian a un efecto antiinflamatorio en el organismo. Sin embargo, la mayor parte de los polifenoles antioxidantes se encuentran en los residuos tras el prensado de las semillas para la extracción del aceite.

Por último, debemos decir que no sólo es un aceite con buenas propiedades nutricionales, sino también, organolépticas, ya que tiene un sabor neutro cuando se trata del refinado y más semejante al vino y frutado cuando se trata del aceite de semilla de uva virgen.

aceite de semilla de uva
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Beneficios del aceite

Por su riqueza en antioxidantes el aceite de semilla de uva podría ofrecer grandes beneficios al organismo humano: desde una reducción del estrés oxidativo ocasionado por ejercicio intenso o enfermedades hasta mejores defensas por impulsar el sistema inmunitario.

Sin embargo, in vitro también se ha probado que sus antioxidantes pueden reducir la proliferación de células cancerosas, algo que podría ser de ayuda para prevenir y/o controlar el cáncer acompañado de otros hábitos, tratamientos o recursos por supuesto.

Por otro lado, los polifenoles entre los que destaca el resveratrol, pueden tener efecto antiinflamatorio como señalamos antes y ello, contribuir a una mejor salud metabólica general. Así, este aceite también se ve como un buen alimento para promover el funcionamiento cardiovascular y prevenir patologías asociadas.

Incluso, su poder antioxidante podría evitar la oxidación de lípidos en sangre y así, ayudar a prevenir la aterosclerosis, algo que muchos otros aceites y alimentos también logran cuando poseen variedad de nutrientes con función ante los radicales libres del oxígeno en nuestro cuerpo.

Beneficios del aceite de uva para la piel

Su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados estimula el colágeno y la elastina y sus antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres, responsables del envejecimiento celular. Es ligeramente astringente y está especialmente indicado para el tratamiento de pieles grasa con tendencia acnéica.

Aunque es un aceite que puede ser utilizado por todo tipo de pieles, por su capacidad y sus excelentes propiedades sebo reguladoras, en tratamiento faciales el aceite de de uva está especialmente indicado para tratar las pieles mixtas, grasas y acnéicas, es de rápida absorción, no deja sensación grasa y no es comedogénico lo que significa que no obstruye el poro.

Es un aceite ligeramente astringente por lo que da tono y firmeza a la piel y puede ser utilizado por pieles sensibles y congestionadas. Además, este aceite posee una gran cantidad de antioxidante en forma de flavones y polifenoles que actúan de forma excepcional contra el envejecimiento celular y los radicales libres.

En tratamientos corporales o de masaje, por su alto contenido en ácido linoleico, el aceite de pepita de uva es un magnÍfico humectante que deja la piel suave, tersa y nutrida sin dejar sensación grasa. Penetra muy bien en la piel y estimula el sistema circulatorio y linfático, ayuda a liberar toxinas de nuestro cuerpo y favorece la disminución de la celulitis. El gran aporte de antioxidantes le confiere propiedades que ayudan a combatir el envejecimiento celular y ayuda en la cicatrización de heridas.

Presenta una gran fluidez por lo que es ideal para utilizarlo como aceite base para la penetración rápida de los aceites esenciales, sin dejar rastros de grasa. Lo que lo hace muy recomendable para aquellas personas que no les gusta la sensación de untuosidad que dejan otros aceites vegetales.

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Cómo usar aceite de semilla de uva en la cocina

Aunque a muchos no le resulta agradable el sabor del aceite de semilla de uva virgen, la realidad es que resulta muy semejante al vino tinto, por lo tanto, si éste es de su agrado el aceite también lo será.

El aceite de semilla de uva refinado tiene sabor neutro, aunque similar perfil de ácidos grasos que la versión sin refinar, pero con menos minerales y polifenoles.

Ambos son muy estables al calor, por lo que pueden usarse en la cocina tal como otros aceites e incluso, para freír, ya que su estructura no se modifica a altas temperaturas y podemos garantizar cierta calidad nutricional en el resultado final.

De lo contrario, podemos emplearlo para aliñar preparaciones, para elaborar pasteles, condimentar u otros procesos culinarios más, en tantos platos como nos apetezca.

Aunque el aceite de semilla de uva es una buena opción, no es la alternativa ideal ni posee propiedades milagrosas, pues sus polifenoles antioxidantes responsables de gran parte de sus beneficios, también podemos obtenerlos de muchos otros alimentos que los contienen.

Fuente: Mejorconsalud

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