La rodilla es una articulación de estructura compleja, ya que su correcto funcionamiento requiere del trabajo conjunto de un gran número de componentes como ligamentos, tendones, cartílagos y meniscos.

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Los problemas en las rodillas, por cierto, son bastante limitantes y dolorosos, y por desgracia, habituales en numerosos deportistas, desde corredores o gimnastas a futbolistas.

Sin embargo, tener unas rodillas sanas y mantener esa salud en el futuro es posible gracias a una serie de ejercicios que nos ayudarán a fortalecer su musculatura y, con ello, a prevenir determinadas dolencias y lesiones.

Ejercicios para las rodillas


Step up & step down


Subir y bajar escaleras. Para realizar este ejercicio basta con improvisar un escalón lo bastante alto como para que los músculos realicen el esfuerzo de la subida y la bajada (la rodilla no debe sobrepasar la altura de la cadera). Mantener los músculos de la cadera y de los tobillos repercutirá directamente en la articulación de la rodilla.

Basta con 12 o 15 repeticiones, luego debemos cambiar de pierna. Podemos añadir algo de peso con unas mancuernas.

Ejercicios y deportes para proteger tus rodillas

Fortalecer las abdominales y las lumbares

La debilidad de los músculos abdominales pueden suponer un extra de tensión para las articulaciones de nuestro cuerpo. Por tanto, es importante centrarnos en este punto para mantener la salud tanto de las rodillas como de las caderas y las extremidades inferiores.

Sentadillas


La sentadilla es un ejercicio básico y muy sencillo de realizar gracias al cual fortaleceremos los músculos de la cadera, el muslo y los glúteos, pero también los de las rodillas y las caderas.

Estocadas


Este es un ejercicio fantástico tanto para reforzar las rodillas como para tonificar los muslos y los glúteos. Iniciamos el ejercicio con los pies juntos, después llevamos una de las piernas hacia adelante y bajamos el cuerpo hasta que el muslo que está adelantado quede en paralelo con el suelo y la pierna retrasada casi lo toque. Formamos un ángulo de 90 grados con la espalda recta y aguantamos unos segundos. Volvemos a la posición inicial y repetimos al menos 10 veces.

Con información de WebConsultas

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