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La ausencia de la serotonina -hormona de la felicidad- puede ocasionar en niños, jóvenes y  adultos, sentimientos de tristeza, desgano, irritabilidad, aislamiento, síntomas propios de la Distimia, signo de una depresión leve.

El médico Psiquiatra, Jorge Sanz, explica que el trastorno de la Distimia, produce un bajo estado de ánimo, ocasionando que quienes la padezcan no compartan socialmente, “esto se presenta frecuentemente en las familias con rupturas de las relaciones paterno-familiar, igualmente en personas con predisposición orgánica”.

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Distimia, un trastorno de origen hereditario

También asegura que el trastorno puede ser de origen hereditario, manifestándose  en el adulto en un periodo detectable de dos años, mientras que en niños en un lapso de un año, porque es un grado de depresión que va evolucionando.

El doctor aclara que la Distimia entra en las fases de la depresión, porque existe en primer lugar una  depresión moderada, en segundo lugar un trastorno bipolar -anteriormente llamado depresión maniaca– y la Distimia en tercer lugar, que es una clasificación, es un cuadro leve de depresión.

Otra de las características del trastorno son los casos de divorcios con hijos, violencia de género o intrafamiliar y cuando hay bullying, por este motivo, el doctor destaca “el papel que juega la familia es súper importante, los niños deben ser ajenos a los conflictos de los adultos, de lo contrario estaríamos en la presencia de un niño aislado con bajo índice académico, y si el trastorno se presenta en el colegio, la familia igualmente debe incorporarse para eliminar esa situación”, insiste el especialista.

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Sintomatología puede ser confundida con ansiedad

“Los síntomas pueden parecerse a los de la ansiedad, por eso hay que tener en el tiempo una constancia de la sintomatología que presente el paciente, para diferenciarlos de la depresión, porque la Distimia suele ser un proceso congénito desde el principio del padecimiento, se manifiesta con ciertos síntomas en cadena, porque es en intervalos, no es constante, en cambio la depresión es constante y produce efectos secundarios como el suicidio y situaciones de ese tipo, con efectos adversos”, detalla el especialista.

Explicado esto, el médico dice que la Distimia puede ser difícilmente diagnosticada por lo complejo del proceso del trastorno, porque existen muchas personas que la padecen y no son prescritas, complicándose en el tiempo el desarrollo del problema en la persona, que en algunos casos deben ser medicadas.

“Es importante diagnosticar mediante exámenes psiquiátricos que determinan la condición de la persona, para evitar que avance en procesos que puedan atentar contra la vida del paciente”, alerta Sanz.

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“Niños no son medicados, son tratados psicológicamente”

Lo más recomendable, según el experto para combatir la Distimia es establecer los parámetros de ayuda psicológica.  De ser necesario el paciente acudirá con un psiquiatra, quien determinará si es necesario recetar medicación, y resalta “al niño no se le medica, se le trata terapéuticamente para reinsertarlo a su vida cotidiana, en asumir su situación familiar”.

“En algunos casos se empieza la terapia psicológica y en otros depende de cómo evolucione el paciente se recurre a la medicación. En muchos casos puede ser llevada individualmente con solo terapia o llevar las dos al mismo tiempo: medicación y terapia”, dice Sanz.

El médico Psiquiatra, Jorge Sanz, coloca a la disposición de quienes deseen conocer más sobre la Distimia o sobre otros trastornos y patologías psicológicas, su cuenta en Instagram @cpreventiva.

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