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… no lo dejes morir…

(Franco de Vita)

El país donde nació Simón Bolívar está roto, cada vez mas roto…

Lo han roto aquellos quienes poseídos por la avaricia obsesiva han fingido inversiones de estado para hacerse cada vez más ricos, dejando a “su pueblo” en la espera de beneficios sociales que cuando llegan son escasos o de mala calidad, mientras los firmantes de tales partidas de la abundancia y tienen de todo con la mejor calidad e importado porque también se ha roto la producción nacional en todos los rubros. Lo rompen quienes ya empobrecidos desde el sentido cruel de la supervivencia han roto todo principio ético y bachaquean con el hambre y la salud de quien padece los embates de la economía rota.

Se rompió la moneda que no solo ha perdido su valor adquisitivo, también perdió su presencia en las calles donde los precios se expresan sin pena y ahora con respaldo en gaceta oficial, en dólares; mientras el pueblo recibe sus salarios en bolívares nada soberanos.

Esta roto para muchos el hábito de salir de paseos, vacaciones o la simple merienda entre amigos. Roto el hábito del regalo por casi cualquier cosa y el de las visitas frecuentes al estilo “contri” en el que cada quien contribuía con algo para compartir. Esta roto el hábito de estrenar ropas, pintar la casa y hasta cambiar algún mueble en diciembre o en las vacaciones, con esto se han roto las paredes, los enceres y las tuberías sin que sea posible repararlas como antes era, se ha roto el hábito del intercambio de regalos o el amigo secreto, ahora es tan secreto que poco o nada se le ve. Se han roto las campañas de ofertas cada seis meses y que todos esperaban de sus marcas favoritas. Sin dudas el país de la perla del Caribe está roto.

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Se han roto las familias y las parejas porque apoyan a una creencia política opuesta, se rompió el país donde el adeco le daba una tarjeta firmada al de izquierda como referencia para un empleo u otro beneficio y con ello se perdió el sentido de la democracia y la creencia del “todos cabemos aquí”, hoy los beneficios son solo para quienes se rinden de rodillas a una creencia y aun así a éstos les llega cada vez menos y mueren por las mismas causas que aquellos de las creencias opuestas. Se ha roto la cercanía de las familias porque hoy las reuniones son virtuales debido a una diáspora única en la historia de la humanidad sin contar a quienes murieron sin ver de nuevo a quienes se fueron o dejaron en el país con las más grandes reservas de petróleo del mundo.

Se ha roto en el país de los libertadores el deporte de alta competencia que no recibe el apoyo de quien corresponde, pero que si quiere ser mencionados cuando se ganan las medallas y el deporte de aficionados que frecuentaban el gimnasio que ya no se puede pagar.

Se ha roto también la educación pública. Hoy las aulas están vacías porque son cada vez menos quienes se inscriben en cualquiera de los niveles educativos y también menos quienes culminan el año escolar, cada vez más los padres que reciben títulos en nombre de sus hijos migrantes que pudieron ejercer en el país del oro y el coltan. Se han ido también los profesores y maestros, los administrativos y los obreros, han renunciado a sus puestos de trabajo bien para dedicarse a otra cosa incluyendo el bachaqueo antitético y mortal o para abandonar al país. Se ha roto la educación porque sus salones están sucios a causa de un presupuesto que no responde a las realidades de un plantel educativo y se compromete la infraestructura, la dotación de materiales, insumos y consumibles imprescindibles para ejercer la educación con mínimos criterios de calidad, se volvió a la tiza cuando alguna pizarra funciona. Las tecnologías de la comunicación e información son hoy un contenido teórico como el deporte por la presencia de instalaciones fuera de funcionamiento.

El país está roto y me quedo corto, queda hablar de la medicina, de cómo se cambió del carrito de mercado a la bolsita de mercado, de cómo es la alimentación hoy cuando un sueldo mínimo alcanza para comer bien solo dos días sin considerar otros gastos básicos no suntuosos.

El país está roto hasta en sus horarios de trabajo habituales.

Se ha roto la dignidad personal y profesional, ya sus habitantes soportan casi cualquier vejamen porque se les ha roto la fuerza para forjar el cambio, para reclamar lo que les es propio y defender sus derechos.

Se ha roto hasta el dolor y la tristeza dando paso a la resignación en el país de las riquezas.

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¿Qué hacer entonces?

  • Corresponde seguir remendando los trozos de país que restan, pero solo los que son útiles sin desechar los que quedan porque pueden ser necesarios en otro momento, toca teñirlos de nuevos colores o avivar los originales.
  • Es necesario aprender a hacer telas nuevas, las fueron ya no son ni serán. ¡Serán nuevas!, más brillantes, y sobretodo más resistentes.
  • Si te fuiste ayuda como puedas a quienes se quedaron que cada día están peor. Colabora con el cambio difundiendo información, identificando a quien atenta a seguir rompiendo al país hasta que nada quede de él y sus ciudadanos sean solo muertos caminantes.
  • Si estas en el país del norte del sur aun, despierta de nuevo el espíritu de la dignidad, reclama lo que te es propio aunque no lo obtengas de inmediato, no promuevas el bachaqueo, actúa con honestidad cumpliendo la norma aunque no te guste, ayuda a aquel que estás seguro que lo necesita, no te aproveches de las necesidades ajenas porque luego podrías ser tu y si ya fuiste burlado o abusado rompe la cadena de repetición, recuerda que si aplicas la ley del “ojo por ojo” quedamos todos ciegos y alguien debe detener tanto agravio, seamos tu y yo juntos a otros más.
  • Si crees que no estás de ánimo para aportar al menos deja de hacer lo que haces y sabes que hace daño, créeme que con eso estarás haciendo mucho

Sé que no he dicho nada nuevo en cuanto al qué hacer, pero ¿hay alguna otra cosa por hacer que este a tu alcance?

Nos vemos en la próxima entrega y todos los lunes a las 9pm en el instalive a través de mi cuenta de instagram

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Hernán Hernández

Doctor en Educación. Jefe de la cátedra de Psicología. Coach Neurolinguistico. Conferencista Internacional. Motivador. Radio & TV Host.

Instagram / Twitter:  @hernanjhernandez

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