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Planificar tu alimentación es un paso clave para nutrirte adecuadamente y cuidarte del sobrepeso, obesidad y sus complicaciones. Cuando disfrutas diariamente de un menú sabroso y equilibrado, cuidas tu salud,  prolongas tu calidad de vida y  mantienes la energía que necesitas para realizar con éxito todas tus tareas del día y disminuyes las probabilidades de tener un atracón de comida chatarra o dulces.

Comienza diseñando un menú variado en el que cada comida contenga los tres grupos de alimentos principales. Divide imaginariamente tu plato en tres partes: en una colocarás vegetales y frutas; en la otra, carbohidratos (arroz, pasta, plátano, yuca, pan, etc); y en la tercera, proteínas (pollo, carne, pescado, huevos, queso, leche, etc). Luego imagínate una preparación apetitosa y busca la manera de hacer la versión más saludable, sin grasas ni azúcares agregados, finalmente llena esta preparación de vegetales y adapta la porción a tus requerimientos. De este modo absorberás los nutrientes necesarios para que tu organismo funcione de manera óptima y disfrutarás comidas más apetitosas.

Asegúrate de hacer tres comidas al día y de ser necesario dos a tres meriendas, una a mitad de mañana, otra a media tarde y otra antes de dormir. Las meriendas no son indispensables, su función es evitar la ansiedad y los atracones en las comidas principales, lo cual puede favorecer el control de tu peso corporal.

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Si vas hacer una merienda busca opciones saludables y bajas en calorías, recuerda que todo suma. Las frutas, yogur y galletas integrales, siempre serán buena opción, estas te alimentan, te dan energía y no te suman exceso de calorías.

El complemento indispensable de una alimentación balanceada es la hidratación adecuada (de 6 a 10 vasos de agua diarios) y la práctica de alguna actividad física de tu preferencia al menos tres veces a la semana.

La clave de una vida saludable es la realización de actividad física, sumada a un plan de alimentación equilibrado. Y si lo que buscas es controlar el peso, hay una regla que no puedes pasar por alto: huye de esas promesas de resultados mágicos que mezclan grandes cargas de ejercicio con dietas bajas o ausentes de carbohidratos.

Los hidratos de carbono tienen una función muy importante en el organismo: le aportan a tu cuerpo y tu cerebro la energía que necesitan. Y si practicas algún deporte o entrenamiento, la falta de este grupo de alimento te producirá cansancio, decaimiento y fatiga, lo cual desmejora tu desempeño.

Mientras más frecuente e intensa sea tu actividad física, más importante es nutrir tu cuerpo con carbohidratos. Al incluirlos en todas tus comidas, garantizas un mejor rendimiento en tu deporte, aumentas tu masa muscular -lo cual te ayuda a quemar más grasa- y, aunque no lo creas, tu trabajo para controlar el peso se hace mucho más efectivo.

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La mejor forma de incluir este grupo alimenticio en tus comidas es escoger los que aportan más beneficios, consumirlos en porciones moderadas y combinarlos correctamente con otros grupos de alimentos como son las carnes, los vegetales y las frutas.

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Lic. Ariana Araujo Tovar.

Nutricionista – Master en Psicología y Health Coach.

Creadora – Directora de Método Coma

Redes Sociales: @metodocoma

www.metodocoma.com

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