En el campo de la psicología es necesario rastrear ciertos patrones de conducta para poder analizarlos y comprender por qué  se generan. Y hoy en día muchos hombres muestran un comportamiento similar con respecto a las relaciones afectivas, tratan de evitarlas a toda costa. A esto se le suman otras características como una actitud un tanto inmadura o una autoestima exagerada. Si bien estas conductas no son nuevas, ha sido en tiempos recientes que los psicólogos empezaron a tomarlas en cuenta como objeto de estudio. Las tendencias descritas anteriormente entran dentro de un nuevo término conocido como el síndrome de Simón.

La redactora Yamila Papa, del portal La mente es maravillosa, explica que esta nomenclatura trata de ajustarse a una “nueva modalidad masculina de este siglo XXI”, buscando delimitar sus comportamientos típicos con respecto a las relaciones de pareja y la percepción de sí mismo. Sin embargo, por su carácter tan reciente esta descripción aún no cuenta con evidencias clínicas concretas.

Las últimas indagaciones la señalan como una variante del “síndrome de Peter Pan”, debido a la relación que tiene con la inmadurez. También se ha observado que ciertos rasgos de “Simón” tienen bases en el mito de Narciso, afirma la redactora. Pero ahora veamos cuáles son las características concretas que podrían definir este tipo de personas.

síndrome de Simón
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¿Qué caracteriza a las personas con síndrome de Simón?

De acuerdo con el artículo, publicado por La mente es maravillosa y corroborado por el psicólogo Sergio de Dios González, este síndrome es identificable en hombres entre 28 y 38 años de edad que no suelen comprometerse emocionalmente y solo buscan satisfacer sus intereses personales. Por un lado, esto puede llevarlos por el camino del hedonismo y la egolatría, pero también los ayuda en cierto sentido a mejorar su desempeño laboral.

Algunos psicólogos, afirma la redactora Papa, piensan que este comportamiento es producto de otro síndrome que se manifiesta durante etapas más tempranas de la vida, el “síndrome del Emperador”. Las personas que lo experimentaron por lo general crecieron con pocas limitaciones y se mostraban autoritarios hacia sus padres. Pero estos comportamientos no son exclusivos de los hombres, porque las mujeres también pueden presentar un trastorno similar. Más adelante hablaremos sobre esto.

El síndrome de Simón el conocido de esta manera porque el nombre es un acrónimo de de los rasgos que delimitan a estas personas: “S” de soltero, “I” de inmaduro, “M” de materialista, “O” de obsesionado por el trabajo y “N” de narcisista:

La soltería

Empezamos con el rasgo más notorio de “Simón”, la soltería. Esta se puede definir como la como ausencia de una pareja estable o el establecimiento de un compromiso afectivo. “Para muchos, estar solos es algo que se revaloriza con el tiempo, algo positivo donde no se tiene por qué necesitar a alguien con nosotros para ser felices, sentirnos completos o realizados”, explica Papa.

Esta característica del  síndrome de simón parte de todo lo contrario. Estos jóvenes  “… tienen una idea algo errónea de lo que es la libertad, ya que piensan que estar en pareja es lo mismo que vivir encerrado en una jaula. Perder su situación de soltero por un amor no es algo que les interese demasiado”, añade la redactora.

La inmadurez

Similar a como sucede en el síndrome de Peter Pan, la inmadurez de estas personas está relacionada directamente con el aspecto sentimental. Quienes tienen este trastorno evitan establecer relaciones maduras y estables con otras personas. Las únicas conexiones que están dispuestos a tener son alianzas con compañeros de trabajo que lo ayuden a escalar laboral y socialmente.

Y su negación a relacionarse sentimentalmente con alguien no siempre tiene que ver con miedo, sino con una genuina incapacidad para sentir afecto hacia esa otra persona.

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El materialismo y búsqueda de experiencias emocionantes

Bien sea por temor por incapacidad o por un simple desinterés, los hombres con síndrome de Simón no se desesperan por encontrar a una mujer para formar pareja. Más bien se obsesionan por triunfar profesionalmente y conseguir una libertad financiera que les permita recorrer el mundo, cuidar su cuerpo y pasarla bien. En este sentido, prefieren las experiencias emocionantes antes que la estabilidad de una relación. Del mismo modo, no se preocupan por planificar el futuro, sino por tener la mayor cantidad de emociones en el presente.

La obsesión por el éxito

“La prioridad número uno para quien padece el Síndrome de Simón es tener la posición económica adecuada. ¿Para qué? Pues para gastar ese dinero en lo que le de placer y permita vivir el día a día al máximo, como si no existiera un mañana”, señala Papa en relación con lo que mencionamos anteriormente.

El narcisismo

En cuanto al último rasgo del síndrome de Simón, Papa advierte que cuando se habla de narcisismo debemos tener en cuenta un factor. El primero es que la “personalidad narcisista”, como trastorno psicológico, solo afecta a entre el 1 y el dos 2% de la población, según estudios realizados en la Universidad de Belmont, Massachusetts. Esto descarta que el narcisismo en su totalidad sea un rasgo de este síndrome.

A lo que nos referimos con narcisismo es a la presentación de cualquiera de sus características, como una autoestima muy elevada o el interés en nadie más que en sí mismo, por ejemplo, lo que conforma “un estilo de personalidad (pero no un trastorno)”, concluye Papa.

síndrome de Simón
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El acrónimo Laura

Ahora, en el caso de las mujeres este síndrome es conocido por el nombre “Laura”. Este acrónimo revela características como “Liberación”, “Autonomía, ser “Universitaria” y la “R” y la “A” se refieren a la “Racionalización del Amor”. Este trastorno puede ser interesante para desarrollarlo en próximos artículos.

Con información de:

lamenteesmaravillosa.com

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